MARíA LOURDES PALLAIS. (LA PRENSA/URIEL MOLINA)

María Lourdes Pallais recrea a los Somoza

María Lourdes Pallais (Lima, Perú 1953), ha publicado una novela donde el filo entre la ficción y la realidad es muy delgado, se trata de Prisionera De Mi Tío (Editorial CIRA), ganadora del Premio Centroamericano de Novela Rafaela Contreras 2006, organizado por la Asociación Nicaragüense de Escritoras. Una historia inspirada en la Nicaragua de los […]

María Lourdes Pallais (Lima, Perú 1953), ha publicado una novela donde el filo entre la ficción y la realidad es muy delgado, se trata de Prisionera De Mi Tío (Editorial CIRA), ganadora del Premio Centroamericano de Novela Rafaela Contreras 2006, organizado por la Asociación Nicaragüense de Escritoras.

Una historia inspirada en la Nicaragua de los Somoza o, como la autora dice, una serie de snapshots del desarrollo de una década en la vida de Claudette, la niña protagonista de los eventos que crece admirando al dictador que la domina y la seduce.

Novela que también tiene de fondo trozos de realidad; los telegramas de amor entre Dinorah Somoza y Anastasio Somoza Debayle, Cartas de Margarita Debayle, de Anastasio Somoza Debayle a su padre Anastasio Somoza García, entrevistas y poemas que son llevados a la ficción.

Como sobrina de Somoza García “El tacho viejo”, Pallais recrea los círculos de esa familia de poderosos, los entretelones por mantener el poder familiar por la vía del parentesco y el impacto que esta familia tiene sobre sus allegados.

Pallais es periodista con un extenso currículo en el medio de las comunicaciones, actualmente vive en México desde 1992 y es coordinadora del Portal de la mujer, de la Agencia de Noticias Notimex.

¿Cómo nace esta novela?

Tiene por lo menos dos orígenes. Cuando viví en Nueva York, a principios de los 80, escribí un testimonio en inglés sobre la dinastía Somoza, destinado para un público gringo, con la intención de explicar el fenómeno del sandinismo, narrado desde la óptica de una pariente cercana de la familia Somoza que terminó entendiéndolo y apoyándolo. Por razones que no vienen al caso, nunca se publicó pero me quedé con la idea de escribir algo algún día en el mismo tenor.

Poco después de publicar mi primera novela, La Carta, mi entonces compañero me sugirió recuperar el texto del testimonio y novelarlo. Lo hice Prisionera De Mi Tío es el resultado.

¿Su parentesco con la familia de los Somoza la lleva a escribir una novela donde los personajes son ellos?

Es una de las razones. Otra es que me sedujo un artículo de José Luis Balcárcel, un filósofo guatemalteco-mexicano que vivió en Nicaragua muchos años y dijo que Somoza es “un personaje en busca de novela”.

¿Quiso retratar de alguna manera la historia de Nicaragua y sus dictadores?

Cuando la escribí, sólo había una dinastía en Nicaragua, la de los Somoza. Es posible que esté por surgir otra, pero ese es otro tema. Y sí, por supuesto que quise retratar esa desde una persona que estuvo muy vinculada, por “vínculo de sangre” a algunos de sus protagonistas.

En estos tiempos literarios en que la frontera entre realidad, ficción e imaginación desaparece, quise dibujar una historia ficticia (la de Claudette, la niña protagonista) e interrumpirla con pasajes, documentos, cartas, poemas, entrevistas y artículos de la realidad. Y sí, la realidad de Nicaragua y la dinastía Somoza en la que yo crecí. Pero quise recrear un mundo que no fuera ni histórico ni autobiográfico ni ficticio, pero que tuviera aristas de todos esos géneros.

¿Como sobrina de Somoza García le tocó algunas heridas hacer la novela?

Costó mucho y produjo cosas en mí. Como la presencia de Juan (que es Marcel mi hermano) asesinado meses antes del triunfo de la Revolución Sandinista, la influencia de él de manera positiva en Claudette y su descubrimiento de la vida que se ve truncado por su muerte.

Es una novela sobre el poder ¿Por qué?

Más bien es una novela donde el poder tiene consecuencias en la vida de un ser humano.

Documenta su novela con cartas y escritos históricos, ¿cuál es el sentido? ¿Darle a su historia veracidad o hacer de esto una novela histórica?

Es parte del mismo interés: combinar la realidad con la ficción. Como escribió Werner Mackenbach (que sabe bastante más que yo de la novela histórica en Centroamérica), “La novela contemporánea en Centroamérica se ha ocupado de un sinnúmero de temas históricos, desde la Conquista hasta la Revolución Sandinista”. Desde fines de los 70, la tendencia se ha registrado en la narrativa latinoamericana post boom, tendencia que se ha mantenido y que la literatura centroamericana ha enriquecido con la intensificación del cultivo de una “nueva novela histórica” que propone una nueva interpretación de la historia. Así, supongo que mi novela se inscribiría en esta tendencia generalizada en la novelística hispanoamericana contemporánea y mundial, aunque creo que Prisionera De Mi Tío es más bien una mirada íntima, salpicada con harta imaginación y fantasía, a la historia de la dinastía de Somoza.

¿Sobre la novela histórica cree que juega un papel importante en la relectura de la historia nacional?

Por supuesto. Lo dice Werner, que estudia el tema con pasión. Ahora bien, mis dos intentos literarios están inspirados en la realidad pero son ficción. Y espero que sean tomados en cuenta a la hora de que los sabios intenten descifrar lo que pasó en nuestro país para ponerlo en la agenda del mundo en los años 70 y 80 y ahora, pocos, o nadie, recuerde. Creo que mi visión fantasiosa e intimista les podría dar algunas luces.

Prisionera De Mi Tío conlleva a no ocultar que estaba dominada por este hombre. ¿Es sólo una metáfora en la novela?

Sí, es una metáfora, pero no “sólo” una metáfora sino una en serio, que es mucho decir. Pretende ser una gran metáfora sobre el poder.

Es una novela biográfica, ¿tiene que ver con pasajes de su familia?

Mi intención fue recrear un mundo que no fuera ni histórico ni autobiográfico ni ficticio, pero que tuviera aristas de todos esos géneros. Y sí tiene muchos pasajes que me son muy familiares. Casi todos, salvo los que soñé o imaginé, que además ahora se convirtieron en casi tan familiares como los vividos.

¿En la novela hay una admiración hacia el dictador?

Claudette, la protagonista, no la autora, es una admiradora de su tío, lo admira porque le encanta que sea dueño de un país, porque eso —cree— le facilitará a ella ser feliz para siempre. La novela está estructurada como una serie de snapshots del desarrollo de los “años formativos” de Claudette, la niña que crece cual feliz prisionera de un parvulario creado por su tío todopoderoso, que la domina, la maravilla y la seduce. La novela describe cómo, poco a poco, va perdiendo esa admiración….

La historia de Somoza ahora se ha convertido en un gancho publicitario ¿entró usted en este juego?

En “buena onda” (como dicen en México), esta pregunta me hace reír. Te explico: en 1983, cuando escribí el testimonio del que te hablé, que titulé A Family Farm, una conocida, entonces empleada de la revista Visión (para la que yo trabajé antes de que la comprara “el grupo Somoza”), me dijo: “Evidently, you want to become famous….”

En aquellos años, en efecto, la historia de Somoza sí tenía a todas luces “un gancho publicitario” en el mundo entero, y más aún si la escribía una sobrina del dictador que simpatizaba con la causa sandinista.

¿Lo sigue siendo? Sinceramente no lo sabía. Si es el caso, ojalá ayude para que la novela la lean no sólo mis amigos y algunos curiosos en Managua.

¿Tiene algunos recuerdos de los Somoza, los conoció realmente?

Los recuerdos más importantes para mí están en la novela. Y sí, conocí a algunos en carne y hueso.

Muchos momentos en su novela son ficción pero están sacados de la realidad. ¿Qué fue lo que la llevó a plantearlos así?

Mi interés de contar la realidad con mucha fantasía en lo que espero haya sido un esfuerzo literario logrado que guste más allá de mi importantísimo círculo de amigos “Patria o Muerte”, para quien, a fin de cuentas, escribo casi todo lo que escribo.

¿Por qué la novela tiene un cierre dramático? Termina con la violación de Claudette.

Es la única forma de liberarse y se tiene que dar así de forma violenta, no hay peor cosa que una violación y romper con ese vinculo de sangre, esa atadura ese yugo familiar.

En breve

Periodista y escritora bilingüe. Master en periodismo de la Universidad de Columbia, Nueva York. Reportera y editora para la Agencia Associated Press, en Nueva York; subdirectora de Información Internacional para la Agencia Mexicana de Noticias, Notimex; asistente de producción para CBS-60 Minutes; corresponsal del programa CNN-World Report y directora/productora/presentadora de un programa del Canal Seis en Nicaragua.

Corresponsal del diario español El País, del diario peruano Expreso, del Latin American Newsletter, del diario Newsday, de la revista South y de NPR en Nueva York; colaboradora de las revistas The Nation, Nueva Sociedad, World Broadcast News, de la Agencia Alemana de Noticias (DPA) y de la Agencia de Noticias InterPress Service (IPS); jefa de redacción de la revista centroamericana Pensamiento Propio.

Editora asistente de Drake Publishers, una casa editorial ubicada en Nueva York; asesora de la editorial española Alfaguara; coordinadora de prensa de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Washington, D.C.

Colaboradora de la revista Proceso y columnista de la Edición Internacional del diario The Miami Herald (Edición Mexicana).

En 1996, la editorial de la UNAM (Colección Rayuela) en México publicó mi primera novela, La Carta.

La Prensa Literaria

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí