Hay cielos enfurruñados
que se disuelven por instantes
en jirones de nubes blanquecinas.
A veces las cosas
como que quieren cambiar
y no cambian.
Entre los atardeceres y las almas
la turbulencia y languidez
se intercambian.
¡ Yo no sé , por lo demás, cuánto dura el asombro !
Orígenes
A mis padres (q.e.p.d.)
Francisco José y Margarita.
Nací para el ángel,
también para el destierro.
Semilla de ternura,
larva de melancolía.
Me hicieron con ardor
entre vientos y humedades.
No fue casual mi herencia:
dualidad de fulgor y languidez.
Crecer de puntillas,
levitando casi,
sobre la densidad de sus huellas.
Entre severidad y amor
marcaron el paso
a mi pequeña estatura.
¡Y lograron el milagro!
Hacerme como soy:
Incompleta , imperfecta, frágil, vacilante…
Creciente, perfectible, firme, constante…
Entre arena y mariposa
trazo mi camino.
Y bendigo el movimiento de olas,
el vuelo de alas.
Mar y cielo entretejidos.
Chasquidos de amor frotándose,
impulsando mis días.