Un día Rosario y su novio acordaron verse al día siguiente por la noche, algunos inconvenientes les impidieron verse ese día de la cita y el silencio se les transformó en un fragmento de palabras. Entonces, el novio telefoneó a casa de Rosario, le dejó un mensaje en la contestadora: Soy yo, no podré asistir a la cita y que se comunicara con el hotel La Rosa del Camino, habitación No. 12.
El novio esperó su llamada pero no fue posible y cuando llegó a su casa de habitación encontró un mensaje en la contestadora: Llámame cuando llegues, al hotel La Noche Estrellada, habitación No. 14. Los novios comprendieron y no volvieron a verse, ni citarse.