- CARTAS AL DIRECTOR
Orden y tiempo
“Con orden y tiempo se encuentra el secreto de hacerlo todo, y de hacerlo bien”.
Ciclovías
¡A sacar las bicicletas! La noticia de que Managua tendrá en un par de años vías para bicicletas es alentadora. La bicicleta ha sido durante años un medio de transporte y recreación inigualable. Ahora que los precios de los vehículos y la gasolina son casi inalcanzables, la bicicleta se convertirá a corto plazo en el medio de transporte del pueblo. Sociedades desarrolladas como China han utilizado este vehículo sacado a la luz pública en el siglo XV por Leonardo Da Vinci, para transportarse a sus centros de trabajo y recrearse los fines de semana.
Esta idea cambiará la forma de hacer política en el país, al organizar políticos y candidatos a puestos de elección popular giras en bicicleta, armados de banderas y a la cabeza del grupo el candidato.
Cambiará a las familias al organizar con algunas ideas de la Alcaldía ciclogiras por Managua, algunas competencias, fomentando el desarrollo de una cultura de salud y ejercicio, actividad que impactará la creciente obesidad en los nicaragüenses. No podremos descartar que en el futuro el Gobierno construya un velódromo, producto de los ciclistas que se formarán en la calle, específicamente en las ciclovías, actividad no contaminante y en armonía con la naturaleza.
Bien por la Alcaldía y Metrovía a la cabeza de Lucía Salazar. Proyectos como éste hacen que Managua cambie de rostro y se asemeje a sociedades que como México y Colombia les dan a los ciclistas el lugar que ha sido hurtado por violentos choferes de buses y taxis, eliminando al ciclista de plano.
Pedro Rafael Gutiérrez Doña
La guerra
Los que hemos vivido en Nicaragua los últimos treinta años conocemos lo duro que fueron los años ochenta. Conocemos la crudeza de la guerra, de las limitaciones que eso conlleva y el dolor de la muerte. Eso es algo indudable y cada vez que escucho a alguien con una actitud confrontativa, virulenta y hasta agresiva solamente se me ocurre que esa persona definitivamente no ha vivido ni conoce las consecuencias de una confrontación armada.
Ahora me pasa lo mismo, veo las noticias y resulta sobre los confrotamientos entre Israel y el Líbano. Me espanta cómo se asesina impunemente, incluso a funcionarios de Naciones Unidas. Por qué será que el mundo no pone un alto a semejante crueldad. Aún están frescas las imágenes de aquel padre que trataba de proteger a su hijo pequeño con su propio cuerpo, al final ambos fueron asesinados por las fuerzas sionistas.
Entonces me pregunto si en realidad ocurrió el llamado “Holocausto Judío”, ¿por qué un pueblo que se comporta como ellos, definitivamente no sabe lo que es el sufrimiento de la guerra, ni las penurias que ha hecho pasar a tanta gente?
Es una pena que a comienzos del siglo veintiuno las cosas se sigan “arreglando” como en la época de las cavernas y que los que tienen el poder de solucionarlas de otra manera, simplemente no se den cuenta o no se quieran dar cuenta.
Sería bueno que se revisara la vigencia que pueda tener —si es que aún la tiene— el sistema de Naciones Unidas. A lo mejor alguien me puede decir cuánto desperdicia Nicaragua en ese elefante blanco.
Ricardo J. Guevara Altamirano
Resentimiento
Me da mucha pena leer artículos como los del señor Fernando Malespín, publicado en la sección Cartas al Director en la edición del 2 de junio, en el sentido que con posiciones como las de él jamás saldremos de la miseria.
No pretendo con mis sencillas letras defender político alguno, ni a los somocistas menos a los sandinistas, pues en ambas trincheras se derramó sangre de mi familia. Como ciudadano honrado y trabajador no quisiera saber de la guerra porque me tocó en carne propia experimentarla en dos ocasiones, durante 1979 y luego en el sandinismo en los años ochenta.
Tengo la suficiente autoridad de hombre del pueblo para pedirles a mis hermanos nicaragüenses que aportemos al desarrollo de la nación, dejemos a un lado la política hipócrita y sucia que lesiona la dignidad de vivos y de muertos.
¿Será que los nicaragüenses nunca dejaremos de sentir odio por nuestros propios compatriotas?
Yo quiero una Nicaragua donde se respeten los derechos e ideas de cada uno de los ciudadanos, con toda la justicia del caso.
No nos condenemos a una vida de recuerdos anclados en el pasado, hay que criticar, claro ayuda, pero es mejor proponer soluciones y es allí donde nos fallan las libertades individuales.
Es más cómodo alimentar el ego de los politiqueros de turno, ganarnos unas cuantas monedas de favores, y volver al mismo círculo vicioso de la política chapiolla.
Recordemos que la gente trabajadora es la que produce la riqueza, los políticos son los que la despilfarran.
¿De qué lado están ustedes nicaragüenses?
Ramón Cisneros Vega
Luminarias
Los habitante de El Crucero desde antes de diciembre del 2005 no contamos con el servicio de alumbrado público, aunque Unión Fenosa siempre cobra por el servicio todos los meses. En mi caso particular el cobro mensual por este servicio que no brindan anda por los C$70.00 (setenta córdobas). Me pregunto: ¿cuánto recauda esta empresa en concepto de un servicio que no nos dan?
Este alumbrado público va desde el sector de Las Nubes hasta el kilómetro 26 de la Carretera Sur, en otras palabras, son alrededor de 6 ó 7 kilómetros de tendido de alumbrado público. Pero algo más lamentable es que en ese sector de Las Nubes, que es un poco desolado, ya se han robado las luminarias con todo el poste desde su base. Esto es increíble. Imagínense este municipio: sin alumbrado público, con poca o ninguna presencia policial, con algunos hechos delictivos que ya se han comenzado a dar y la mayoría de las noches por las características del lugar se mantiene nublado. Deberíamos contar con ese servicio que he pedido a Unión Fenosa que lo restablezca llamando a varios números telefónicos que me han dado, incluyendo el famoso 125 que hasta órdenes de trabajo me han dado y nada que resuelven.
Ojalá que a través del Diario de los Nicaragüenses Unión Fenosa responda al llamado que hago en nombre de los pobladores de este municipio de El Crucero.
Martín Maltez Rivas
Administrador de Empresas y Egresado de la Carrera de Derecho
Tiranía
Con mucho respeto debo decir que no
es correcto alegrarse cuando una persona está delicada de salud como lo está Fidel Castro, pero sí es de alegrarse de que una tiranía esté a punto de finalizar. Con la salida de Castro del poder muchas cosas pueden pasar y ojalá que sean buenas para los cubanos. Personalmente estuve en Cuba en casa de una familia, no en hotel cinco estrellas como los que tiene Fidel para los extranjeros y pude palpar la vida de las personas, tuve que darle de comer a un par de ancianos porque la ración que el Gobierno les da ya se la habían terminado, la vida del cubano es muy mala, Fidel se da la gran vida viajando en aviones privados, viviendo en palacios, comiendo los mejores manjares mientras su gente se muere de hambre. ¿Es eso ser humano? Él ha sido como un rey con su séquito de esclavos y tiene a su pueblo esclavizado, hundido en la miseria.
¿Es posible creer que una mujer puede comprarse un brasier cada seis meses? Porque aunque la familia enviase dinero, en la estampilla sólo dan para comprar uno. Cuba tiene playas preciosas, pero no las pueden usar los cubanos. Yo fui a la playa donde pueden ir los cubanos, aquello es sucio y lleno de piedras. En las peluquerías, con la misma toalla le secan la cabeza a todos los clientes. Pero todo es diferente para él y las personas que llegan del extranjero.
No le deseo la muerte a nadie, pero estoy con todos los pueblos que luchan por mantener viva la democracia, porque para vivir como viven los cubanos prefiero morir.
Honduras, un país en el que a pesar de todo tenemos derechos e impera la democracia, donde el que trabaja sale adelante. Qué nos importa que se muera Fidel o lo que los gobiernos hagan o la gente en el exilio diga, lo importante es poner un grano de arena para que nuestro país sea mejor.
Que viva la democracia, no al comunismo.
Margarita Franco
Honduras