- Una quinceañera amante del ballet desde que nació. Es su pasión, ¡no hay duda!
Entre mallas, tutús y zapatillas se ha desarrollado la vida de Idania Daniela Montiel Villegas, una chica de 15 años que cada vez que escucha la palabra ballet, su rostro se enciende de alegría.
Hemos llegado a la hora de práctica pero, al contrario de inhibirla, la cámara de Aquí Entre Nos la emociona. Mostrando sus mejores habilidades, luce con una sonrisa de oreja a oreja.
Cursa cuarto año de secundaria en el Experimental México. Ella sabe distribuir su tiempo para cumplir con sus principales responsabilidades: bailar y estudiar.
Aunque todavía no se gradúa en ballet, ya forma parte de la Compañía de Ballet de Nicaragua, según ella, gracias a su esfuerzo y dedicación. Es estudiante de sexto año en la Academia de Arte Danzario Quetzaltnáhuatl y tiene siete años de practicar ballet.
Su placer es ser aplaudida, sentir la energía del público y ser cada día mejor. Platicamos con ella para que nos contara un poco de su experiencia en el ballet, un arte no muy descubierto en Nicaragua.
¿Cómo iniciaste con el ballet?
Desde que tuve un año pasé en la Escuela de Ballet Nacional, ya que ahí trabajaba mi mamá. Desde pequeña me fui formando y me fue gustando. La escuela cerró y en 1998 la reabrieron, así que me inscribí y ahora es mi carrera, es mi pasión. Es todo.
¿Qué te emociona del ballet?
Ver a la bailarina de ballet en punta, estirada, que sienta la música. Y ver que las personas lo disfruten.
¿Qué ha sido lo más difícil?
Tener paciencia y perseverancia.
Pero me refiero más a la dificultad en las técnicas del baile…
Lo más difícil de todo son los saltos. Hasta ahora hay tabloncillos aquí, antes lo hacíamos en ladrillos y eso atrasó el proceso de saltos.
¿Cuál es ese momento que siempre vas a recordar?
Fue este año cuando bailé en la IV Gala de Ballet como parte de la Compañía.
¿Cómo te ves en el futuro?
Como un ejemplo para los alumnos de ballet de Nicaragua, que me vean y digan: ¡Ah! Es Idania, qué bonito, yo quiero ser así.
¿Y has tenido vos un ejemplo?
El profesor William nos ha apoyado y cree ciegamente en nosotros.
¿Cuál es tu sueño?
Estar en otra escuela de ballet, por ejemplo, la de Cuba. Es excelente. Que me conozcan fuera de Nicaragua, de Centroamérica, de Latinoamérica.