- Atrevete a desafiar el asfalto y las curvas con una máxima velocidad
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Tres protagonistas se necesitan en esta convivencia extrema: una motocicleta, un conductor y ¡muchísima velocidad! Últimamente en nuestro país han aumentado los chicos dueños de motocicletas, los topamos en las calles, universidades o en los estacionamientos del cine o bares. Como nos dijo Fernando Cuadra, de 18 años y dueño de una Yamaha, no gasto en gasolina y me ahorro los embotellamientos. Pero si tu interés, al igual que Fernando, es exprimir el poder de tu moto hasta donde aguante y llenarte de adrenalina porque querés llevarla más allá de los traslados diarios, lo mejor que podés hacer es unirte a un Club de Motovelocidad. Se parte Platicamos con Yardley Sánchez, Presidente del Club Yasan para que nos contara sobre la experiencia que se vive cuando varios chicos se unen para formar un club. Estamos siempre en contacto, los muchachos vienen al club para platicar y aquí mismo es el taller. Practicamos cuando la Policía lo permite; por lo general, unos días antes de competir y, además, hacemos viajes en grupos a distintos lugares del país. Se escucha divertido, ¿verdad? El presidente de la Federación de Motovelocidad (Fenimoto), don Zacarías Mondragón, comentaba que este deporte constituye una fuente de recreación, además que te aleja de carreras clandestinas y de sufrir accidentes por falta de entrenamiento. Llenate de energía y corré tu moto ¡a toda máquina!
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