Expedientes secretos

Llegó la hora de la verdad. Si alguna historia te suena familiar, sacá cuentas, ¡debe ser por algo! Pero tranquilo, todo quedará Aquí Entre Nos [doap_box title=»Consejos» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Si en verdad el remordimiento de conciencia te está matando, pues te cuento que aún estás a tiempo. Aunque como dice El Cangry “lo que pasó, […]

  • Llegó la hora de la verdad. Si alguna historia te suena familiar, sacá cuentas, ¡debe ser por algo! Pero tranquilo, todo quedará Aquí Entre Nos
[doap_box title=»Consejos» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Si en verdad el remordimiento de conciencia te está matando, pues te cuento que aún estás a tiempo. Aunque como dice El Cangry “lo que pasó, pasó”.

Según el libro Spaeth Communications PR, de Merrie Spaeth, para que tus maldades no se vean tan negras, tenés algunas opciones:

No des tantas explicaciones. Eso puede complicar la situación.

Confesalo. Decir la verdad te hace una persona responsable. No negués las cosas.

No mintás más. Esto funciona al estilo cadena, después de una mentira viene la otra y así sucesivamente. Si ya mentiste una vez, mejor no lo volvás hacer.

Pedí disculpas. Que sea de corazón y sinceras. Eso mejorará la situación.

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Estás solo en una banca del “cole” o de la “U” cuando de repente te soltás la carcajada y todos quedan viéndote como: Hello… ¿Y a éste qué le pasa?

Tu imaginación sigue volando a mil por hora, recordando todas las maldades que le has hecho a tus amigos, hermanos, primos e incluso a tus padres. Bien dice el dicho que “el que solo se ríe de sus maldades se acuerda”.

Pues bien, nosotros con el ánimo de reírnos, buscamos chicos y chicas que quisieran contarnos sus historias al estilo expedientes secretos.

El colmo fue que platicamos con algunos que querían seguir en el anonimato, pero hasta nos posaron para la foto y nos dieron sus datos con lujo de detalles. ¡Sorry chicos! Obvio que sus maldades ocultas llegaron hasta aquí. Hoy todos nuestros lectores serán los testigos de sus crueldades ja ja ja…

Estoy segura que todos tenemos algo que contar, algo oculto, sólo tenemos que hacer un poquito de memoria y ¡listo! No permitás que estas historias que te mantendrán con una sonrisa oreja a oreja, queden en el olvido. ¿Listos para leer? Ahí te va.

¡Cuidado, Hay cámaras!

Acababa de terminar la hora de clase. Carlos entró al servicio junto con nuestra compañera Vannesa. Estaban haciendo travesuras, les cerramos la puerta. Entramos en el momento de la acción, Vannesa le estaba besando… el cuello y empezamos a filmar, luego pusimos el vídeo en Internet. Cuando se dieron cuenta no pasó nada, más bien les gustó y se rieron. En verdad, ellos son algo así como amigos del baño porque fuera del baño: ¡se odian! (Preferimos no decir de qué universidad son para que no haya clavos).
José Manuel, Nayo, Maurel y Nicolás fueron los autores intelectuales

¡Guácala!

Una noche estábamos mis amigos y yo en Broder y uno de ellos estaba presumiendo con su trago. En un descuido, le escupí el trago sin que se diera cuenta. Lo probaron todos y él se lo tiró rico. Nunca se dio cuenta ni se lo quiero decir.
José Denuedo 18 años UNI

La escondezapatos

Tenía 15 años y mi mamá iba para la fiesta de quince de mi prima, que por cierto me caía mal. Entonces escondí las sandalias que mi mamá iba a llevar y todo el resto de zapatos para que no fuera. Ahora solamente le pido que me disculpe. (Risas)
Claudia López 17 años UNAN- managua

Doble culpa

Cuando tenía 13 años le robé cinco pesos a mi mamá para jugar nintendo . Ella no se dio cuenta y tampoco le quiero decir nada porque me trata.

( ¡“Sorry” pero ya se enteró!). También le pegué a mi prima, Irela, un chicle en el pelo, su mamá me regañó y le tuvieron que cortar el pelo. Yo sólo lo hice por estar jugando.
Danny José Martínez 14 años Centroamericano de Comercio

Traición sin rostro

Antes quiero pedirle una disculpa a mi mejor amiga por haberle hecho esto. Ella no se ha enterado. Una noche salimos ella, su novio y yo. A mi amiga no le gusta bailar y por eso cuando salimos, su novio y yo bailamos.

Cuando estaba bailando con él, yo lo besé y él a mí. Me siento muy mal porque ella es mi amiga pero es que su novio me gusta mucho. Se lo quiero decir pero no puedo. Estuvo mal y si lee el Aquí Entre Nos, ojalá me perdone.
Marcia González, 16 años

Sin cejas

Hace unos meses mis amigos me jugaron una broma, yo estaba dormido y me echaron anestesia en la boca, cuando desperté no podía ni mover los labios, me sentía todo inflamado. Entonces, hace como dos meses estaba con ellos en el Hotel Las Mercedes y los emborraché. Ahí fue el desquite. A uno de ellos, que fue el que me echó la anestesia, ¡le rasuré las cejas! Al final no me dijo nada y yo me sentí salvaje.
Alex Herrera19 años IES

No le quiso dar “ride”

Iba con mis amigos y estaba una persona que no quiero decir el nombre, esperando “ride”. Nosotros íbamos al mismo lugar que ella pero nos hicimos los que no la vimos y cuando llegamos al lugar, la encontramos ahí y fue como ¡Oops!
Evelisse Cáceres 17 años UCA

Aquí Entre Nos

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