¿Qué sé yo de Henrik Ibsen? Muy poco pero lo poco que sé me ha impresiona positivamente, sé que era un dramaturgo que nació en Noruega, que fue mas menos contemporáneo de nuestro escritor granadino Enrique Guzmán, del dirigente político leonés Máximo Jerez, del prefecto matagalpino Nazario Vega y demás. Es decir, que nació en 1828 y murió en 1906, falleció 10 años antes que Rubén Darío y dicen que Bernard Shaw fue uno de sus discípulos
Sé que este año es el centenario de su nacimiento, por eso lo recordamos en estos momentos. Dicen que vivió mucho tiempo fuera de Noruega. A propósito ¿qué sé de Noruega? Bueno, yo estuve allí en 1979, es un país con alto nivel de vida, como empresario turístico sé que las turistas Noruegas son rubias y muy guapas, como ingeniero me interesan sus turbinas hidráulicas, como productor sé que Noruega compra café de muy buena calidad
¿Qué más? Bueno, que una vez formó el mismo reinado con Suecia, que pronto Noruega celebra su día, que comparte con Suecia, cada año, la selección de los laureados con el Premio Nobel.
Ibsen me interesa porque escribió muy buenas obras de teatro, las mejores de su época, género que quisiera yo comenzar a escribir, ¡qué pretensioso! Sí, tengo un encargo de dramatizar mi escrito sobre la Guerra Nacional de Walker con el título La Leyenda de Teufel, para este año, nada mejor que inspirase con Ibsen y en sus obras, como: Comedia de Amor y Enemigo de la Gente, El Pato Salvaje. En Nicaragua es conocida su comedia La Casa de las Muñecas, obra que pensamos presentar en Matagalpa muy pronto.
Me ha llamado la atención la insistencia de Ibsen en presentar con caracteres naturales el conflicto de las costumbres sociales y ambientales. Trajo los problemas de la persona común a las tablas de su tiempo. Eso posiblemente trajo un fresco respiro al teatro. En pocas palabras, Henrik Ibsen ha sido una de las más renombradas figuras del teatro de su época.
¡Felicidades amigos escandinavos, Ibsen después de 100 años sigue campante!