(Bahía de San Juan del Sur. Verano de 1997)
La inmensidad
esa omnímoda entidad al fondo
entre el mar y el cielo:
inocua línea espacial acezante
como los labios del hombre solo.
No, no hay señales de vida
de especie alguna
sólo el cielo respira sobre la mar.
Y en la playa
la arena petrificada
tiene en sus entrañas las frías huellas del amor
como los labios del hombre solo
cuando los hiere el agua.
A Marvin
(Mi hermano fallecido el 30 de abril del 2000.)
Ya nadie me ve como tú me mirabas,
ya nadie me busca como tú me buscabas
porque cuando nos veíamos, simultáneamente
como si eran del mismo cuerpo
respirando el mismo aire
nuestras sangres daban saltitos.
Y es que era el mismo gozo compartido
¿repartido?
Ya nadie me ve como tú me mirabas:
como la fresca sombra del viejo árbol
entre la cual podías descubrir tu frente
y descansar.
Ya nadie me busca como tú me buscabas
porque quién nos asegura
que tú no eras el árbol
y yo el agua
buscando tu sombra.
Francisco Javier León. (Boaco, 1962). Con estudios de ingeniería electrónica en la UNI- Managua. La mayor parte de su poesía se encuentra inédita y dispersa en Revistas y periódicos. Es cofundador del Grupo Macuta.