Portada del libro El perro invisible, de Sergio Ramírez, ilustrado por Christa Unzner-Koebel.

El niño que habita en Sergio Ramírez

Con un mágico relato infantil aparece Sergio Ramírez. Un cuento que despertará la imaginación de todos aquellos que entren a conocer la vida de El Perro Invisible, que pronto será publicado por Fundación Libros para Niños Nadie imaginaría a Sergio Ramírez leyendo cuentos a sus nietos o contando historias infantiles en un preescolar de Managua. […]

  • Con un mágico relato infantil aparece Sergio Ramírez. Un cuento que despertará la imaginación de todos aquellos que entren a conocer la vida de El Perro Invisible, que pronto será publicado por Fundación Libros para Niños

Nadie imaginaría a Sergio Ramírez leyendo cuentos a sus nietos o contando historias infantiles en un preescolar de Managua. Esta faceta poco conocida del Premio Internacional de Novela Alfaguara 1998 y ex vicepresidente del país, se aprecia en su próximo libro, El Perro Invisible, un relato para niños.

Un cuento que nació de su relación con sus nietos Elian, Carlos Fernando y Camila, y que está dedicado a ellos.

La historia de su reciente narrativa trata de un perro muy vanidoso que le gusta verse en el espejo y que de repente decide que su color negro no le gusta, otros personajes del relato conspiran contra él, para que éste cambie su color original.

El argumento escrito en el año 2000, según Ramírez, tiene pasajes mágicos, influenciados por sus lecturas de adolescente, que iniciaron con los cuentos de los hermanos Grimm, Hans Cristian Anderson, Walt Disney e historias que admira con devoción como Alicia en el País de las Maravillas, La Bella Durmiente y Blanca Nieves y los Siete Enanos.

Un libro que pronto saldrá editado por la Fundación Libros para Niños en Nicaragua, España, México y Alemania con ilustraciones de Christa Unzner-Koebel.

¿Cómo nació la idea de escribir un cuento para niños?

El Perro Invisible es un cuento que escribí para mis nietos. Es la historia de un perro que quiere ser de todos los colores y se vuelve invisible, es una historia evidentemente para niños.

El relato está terminado y aparecerá ilustrado por Christa. Todos los cuentos para niños tienen un mensaje de la solidaridad y de igualdad, todos esos valores. En sí, ese es el tema.

Los personajes son una Lapa, una lora, un perro y un pavo real. El relato alcanza su desarrollo cuando sus amigos, la lora, la lapa y el pavo real comienzan a conspirar entre ellos para ver cómo se le regresa su color negro y deciden entre ellos, ir a cortarle un pedazo a la noche.

Los personajes de su historia

¿Y cómo nacieron estos personajes? ¿Le gustaban en particular estos animales?

Eran los animales de la casa y que los niños conocían. Estaba la lapa, la lora, había aquí un gran espejo y la noche, todo estaba en el patio y el perro. Mi nieta vivía al lado de mi casa y tenía su perro.

¿Y qué lo motivó a escribir este cuento?

Me motivó que a mis nietos siempre les he contado cuentos. Se lo escribí a mis nietos mayores en el año 2000, ellos ya están grandes y de ahí salió.

¿Antes había escrito cuentos para niños?

No. Con este cuento tuve la bonita experiencia de que mi nieta mayor, Camila estaba estudiando en el Colegio San Agustín y la maestra me invitó a leerles el cuento a los niños de kínder, esa fue la prueba más difícil que he tenido. Nunca me lo imaginé, lo enriquecedor que sería para mí y el mantener la tensión de 20 ó 30 niños. Después de mi lectura ellos hicieron sus dibujos del cuento y fue muy lindo.

Todos los cuentos infantiles tienen una dinámica parecida, empiezan a ser orales y con la audiencia de los niños pasan a ser escritos.

¿Es un reto escribir historias para niños?

Con los niños tuve la prueba más difícil de comunicación.

La literatura como instrumento de comunicación en niños es difícil, ya que ellos por naturaleza tienden a disgregar su atención y a aburrirse.

¿Además que los niños siempre son los grandes críticos?

Sí. Son inquietos y es difícil sentarse a leer un cuento a un niño. Todos los abuelos lo saben, si uno no tiene la habilidad de contar bien el cuento, el niño se va a jugar. Uno tiene que buscar los ganchos narrativos, para capturar su atención y mantenerlos interesados.

Sus lecturas infantiles

¿Qué lecturas de cuentos infantiles tuvo usted de muy joven?

Recuerdo con mucho cariño los libros que tenían esas bellas ilustraciones, las fábulas de los hermanos Grimm, los cuentos de Hans Cristian Anderson, que tenían esas bellas ilustraciones hermosas de los verdaderos libros para niños que la mitad consiste en la belleza de la ilustración.

Cuentos que uno los recuerda siempre por su belleza. Me encantaban esos libros que al abrirse se alzabas los árboles y las casas por sus bellas figuras.

Diría que me moví en a la época clásica de los libros infantiles ilustrados y las historietas de Walt Disney. Muchas historias llegaron a mí por los dibujos como Pinocho, Blanca Nieves, incluso Alicia en el País de las Maravillas que fue tomada por Walt Disney y que la tomó en sus propios dibujos.

Y entre estas historias clásicas y modernas, ¿cuál es su preferida?

Toda historia infantil hace uso extraordinario de la imaginación. Me siguen encantando aquellas que desafían verdaderamente la realidad, que te meten en el reino de la imaginación como la historia de La Bella Durmiente que en la historia que de pronto todo queda congelado en el tiempo, las posiciones de las personas quedan tal y como están, si alguien está enhebrando una aguja, si alguien iba a servir un plato se queda con él congelado. Y es más fascinante esa situación cuando todo se desembruja y todos se empiezan a mover, como una moviola, eso es fascinante como idea.

¿Estas historias de los hermanos Grim lo impresionan?

Sí. Apelan a la imaginación. Te decía de las figuras que empiezan a moverse o el espejo que le habla a alguien, de eso hay un recuerdo en mi propio cuento. Eso de que alguien le pregunta al espejo, que si es bello y él responda así como darle voces a los objetos y a los espejos es tan mágico, como en la segunda parte de Alicia en el País de las Maravillas que entra a través del espejo y entra en el mundo al revés.

El cuento infantil y los escritores

¿Percibe que hay una despreocupación de los narradores nicaragüense por el cuento infantil?

Debería de haber como una especie de obligación de todo narrador de alguna vez escribir un cuento para los niños. El cuento infantil es una prueba de fuerza, no es tan sencillo cuando uno se mete a eso, se da cuenta que el mundo de los niños es un mundo muy distinto del mundo en el que uno vive. Comunicarse con ellos es una tarea complicada.

¿Hay un menosprecio hacia la literatura infantil?

Los narradores deberían de aparearse con los ilustradores y tratar de crear historias de la tradición nicaragüense que son tan lindas.

¿Cómo llegó a elegir para que Christa Unzner-Koebel ilustrara su cuento?

A través de Eduardo Báez yo conocía a Christa pero no como ilustradora, él tuvo la idea de que ella hiciera las ilustraciones, ella aceptó de inmediato y estoy muy contento que mi cuento haya sido traducido a sus imágenes que son muy hermosas.

La Prensa Literaria

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