Este poema inicia
con un pájaro en el fondo
sucesivo y egoísta
que se moja con la ventana
y recuerda muy frágil
las paredes que diseccionaba
los días similares a éste.
Este poema tiene
estupefacción
muerte repentina
muerte parcial
está en mi cuarto
guarnecido del patetismo.
Me avergüenza un poco
pero le gusta este árbol
de días
minutos
segundos
que se tienden hacia mí
hacia mi centro
sin caminar con nadie
está del ánimo de la tinta
se dibuja a sí mismo
a pluma
decodifica su acento
encendiendo la luz de mi cuarto
y no deja se ser inesperado.
Veo como se sume
en mi cielo en formación
inesperado
espejeando mi perfil
con su sangre sibilante.