- cartas al director
Libertad
“No se nos otorgará la libertad externa más que en la medida exacta en que hayamos sabido, en un momento determinado, desarrollar nuestra libertad interna”.
Médicos agresivos
La actitud de los médicos pro salario el jueves recién pasado, cuando obstruyeron la vía pública, agredieron a los periodistas y se hicieron acompañar por pandilleros enmascarados, ha sido la gota que rebasa el vaso. Es hora de que las autoridades policiales intervengan enérgica y responsablemente con el fin de detener de una vez por todas estas tropelías. Si por un lado los reclamos de los médicos pudieran tener razón, su forma de actuar desdice de toda actitud profesional.
Desde otra óptica, habría que pensar que el Estado no tiene porqué ser el empleador de todos los médicos ni tiene fondos para llenar sus aspiraciones salariales. Si a estos profesionales no les parece el sueldo que les paga el Estado, ¿por qué no renuncian para buscar trabajo en los hospitales privados? ¿Será que no tienen la capacidad para ejercer su práctica en el sector privado? Si el mercado laboral para la profesión médica está saturado, ¿por qué no buscan otra alternativa de empleo y dejan de pedirle al Gobierno que absorba todo el excedente de esta profesión?
Un electricista eficiente puede ganar más del doble de lo que están ganando dichos médicos en el Estado, ¿no es esto un ejemplo de que hay que reconsiderar las prioridades de nuestra educación superior? En cuanto a las actitudes, se puede encontrar mayor respeto y profesionalismo en un electricista que uno de los médicos que lastimosamente vimos en acción en las noticias del jueves pasado.
Marlon Bermúdez
César Prado
Con asombro me enteré del sensible fallecimiento del gran maestro don César Prado, a quien tuve el gusto de conocer cuando fue director de la Orquesta Nacional, en 1999.
Es lamentable la difícil situación por la que atravesó don César Prado durante los últimos años de su vida, principalmente por la falta de apoyo moral y material de parte de las principales entidades culturales nacionales, que muchas veces no promueven a los artistas nacionales sino que dan preferencias a músicos o artistas extranjeros y olvidándose del talento joven que existe en el país.
Una persona tan preparada como lo fue don César Prado, quien estudió piano y dirección de orquesta en Francia, con su alto nivel académico no debería de haber terminado tocando en un casino capitalino tal y como lo mencionó el señor Ramón Rodríguez, director de la Camareta Bach. Esto demuestra la falta de cultura existente en Nicaragua, que en gran parte es por la no inversión gubernamental en ese campo. Nuestros grandes artistas son los que verdaderamente hacen algo por el desarrollo intelectual y cultural de Nicaragua. Pero ellos seguirán terminando en la calle mientras los políticos corruptos e incultos continuarán sentados detrás de sus escritorios aventándose la bola de papel uno a otro.
Francisco J. Romero Calonje
Diputaciones
Todos los jueves leo la columna En Letra Pequeña… que no es tan pequeña. Y si no, el jueves no es jueves. Sería como un sábado sin nacatamal.
Pero pienso que uno de los comentarios de Fabián Medina no fue acertado.
¿Cómo se le ocurre decir que el piñatero va a poner baratas las diputaciones para un zapatero que sabe lo que cuesta el trabajo?
Precisamente a esos se las pondría más caras, porque no le conviene personas que tengan la dignidad de un zapatero.
¡Imagínense! Daniel Ortega con gente honorable a su lado, ¿cómo se sentiría?
A él quienes le convienen son personas sedientas de dinero, desprovistas de la más elemental ética profesional, al estilo de los bachilleres de los años ochenta que obtenían su título a cambio de ir a cortar café, aunque no aprobaran ni una sola materia de sus estudios, ni aunque fuera la clase de religión.
A las personas idóneas para conformar su bancada, Daniel Ortega les puede ofrecer más baratas las diputaciones, y para pagarlas en abonos suaves; si fuese necesario, pagaderas a fuego lento.
Al que resulte honesto se le castigaría retirándolo de la Asamblea Nacional, pero perdería los abonos que ya haya hecho.
E. Arturo Castro Frenzel
Berlín, Alemania
Información pública
Hace aproximadamente dos meses envié un mensaje electrónico dirigido a la señora Eda Callejas, directora del Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS), con la finalidad de que se me informase sobre la situación de mi esposa y mía en esa institución del Estado, pero jamás recibí respuesta en tiempo razonable.
Mi caso puede ser banal en Nicaragua. Sin embargo hay muchos contribuyentes nicaragüenses que demandan información a quienes por ley tienen la obligación de darla, pero nunca reciben una respuesta.
Es alarmante que funcionarios que “ganan” salarios de primer mundo en un Estado que es del otro mundo, se den el lujo de menospreciar demandas como éstas, donde no se aplica la teoría legal del silencio administrativo.
Declaro esto sin mayor esperanza de que se corrija nada, pues es costumbre que quienes ocupan las oficinas públicas nunca tengan tiempo para hacer lo que deben hacer.
¿A quién acudir? ¿Será a la Corte Celestial?
Byron Largaespada Valenzuela
Abogado y Notario Público