Carlos René Ramírez
Toda la gente consciente, especialmente los usuarios del transporte y los cooperativistas verdaderos, se indignan cuando los que no siendo cooperativistas auténticos se escudan en este noble movimiento para ultrajar reiteradamente al pueblo con huelgas con las cuales obtienen millones, que derrochan en muchas cosas, menos en un buen servicio.
¿Qué hace el Gobierno? Absolutamente nada. Espera hasta que el pueblo sufra lo indebido para llegar a sus trabajos y concede a los extorsionadores lo que piden . En esta ocasión son 20 millones de córdobas mensuales que suman 240 millones de córdobas al año.
Me decían varios enfurecidos usuarios que el Gobierno debe asumir el dominio y control del transporte urbano, como era antes, buscando gente y supervisores honestos, bien pagados, para que el servicio sea como en el resto de los países.
Los cooperativistas ortodoxos pensamos que el nombre Cooperativa de Transporte R.L. debe excluirse inmediatamente y que sean empresas ordinarias o anónimas, pero nunca cooperativas, pues el seudoproceso cooperativo de este sector es evidentemente anticooperativo.
Estas dos alternativas deben analizarse de inmediato porque en honor a la verdad los tecnócratas del Gobierno no profundizan los sentimientos del pueblo que sufre y siente los desmanes de los que le explotan sin miramientos de ninguna clase. Apelo al mundo cooperativo nicaragüense para que acuerpen estas reflexiones.
Cooperativista Agrícola