William Morales Anduray
Ese prestigiado diario publicó en su edición del sábado 4 de febrero, en su sección Nacionales, un artículo bajo el título: Combaten deserción. Los lectores podríamos pensar que por fin el Ministerio de Educación pondrá fin a ese fenómeno que asola las aulas de nuestras escuelas y que es uno de los más altos de América Latina. Sin embargo, lo único que se encuentra en dicho artículo son las mismas declaraciones vacías del Ministro de esa cartera, que a veces rayan en la perogrullada.
Lo que el ministro García llama incentivo perverso, refiriéndose al hecho de que un docente de secundaria gana más que uno de primaria, se debe a que estos últimos son graduados universitarios en pedagogía, o al menos así debería ser, mientras que los de primaria son egresados de las escuelas normales, es decir, hay cinco años o más de estudio. Lo ideal sería que también los maestros de primaria fueran egresados de la universidad, no obstante, con que salieran bien preparados de las normales sería un gran logro.
Por otra parte, el incentivo perverso de la autonomía escolar, tal como se practica en la actualidad, provoca que las escuelas contraten maestros empíricos para pagarles menos y generar más utilidades. La deserción escolar tiene múltiples causas, que van desde razones económicas hasta problemas de calidad en el aula.
El combate a este problema requiere de una estrategia integral e inteligente, pues las acciones “remediales” que propone el MECD son coces contra el aguijón, además de una tomadura de pelo para los lectores.
Managua