Mireya Pravia Z.
Excelentes líneas de Manuel Guzmán Centeno, publicadas en la página de Opinión del Diario LA PRENSA del 9 diciembre, titulado “Maestros”.
Los educadores no debemos quedarnos como perros mudos, la cultura de la piñata ha tocado la mística apostólica y valores morales del maestro, su labor como la del médico y el sacerdote, humanitaria en términos filosóficos y epistemológicos, convertidos en teoría que muy pocos la llevan a la práctica.
La venta de folletos como menciona el profesor Guzmán Centeno; lo cual considero algo normal debido al alto costo de adquirir un libro de texto en universidades u otro centro.
Es inmoral el maestro que cobra por aprobar un alumno, por un trabajo de investigación donde el alumno no se da cuenta de la mercancía que le venden porque no lee, no investiga, en el cerebro de nuestros jóvenes bachilleres es muy poco los conocimientos que guarda para su porvenir, es una pena que nuestras autoridades educativas no dan importancia a estas anomalías. De esa manera poder mejorar la calidad de la educación en nuestro país.