Luis Solórzano L.
La Organización de Estados Americanos (OEA), a través de su Secretario General, José Miguel Insulza y su representante personal Dante Caputo, realizaron gestiones positivas y cumplieron las recomendaciones del Consejo de Seguridad de dicho organismo.
Pero lamentablemente el problema sigue latente después que se congelaron las reformas y los desafueros hasta el 20 de enero del 2007. Los tentáculos del pacto están intacto y pueden provocar otra crisis. Con el CSE, que obedece órdenes del pacto, ¿qué garantía puede tener la ciudadanía nicaragüense de un proceso que sea transparente, que se respete el voto en las elecciones nacionales de noviembre del 2006 y que no existan inhibiciones a conveniencia del pacto?
Confío en que la OEA seguirá haciendo esfuerzos por el bien de la democracia nicaragüense, la cual debe consolidarse y perfeccionarse para que sea participativa y genere inversión y riqueza para el bien común. Con una democracia estable, una buena infraestructura y un auténtico estado de derecho, se puede lograr la inversión y una afluencia turística igual o menor que la que tiene la hermana república de Costa Rica, por eso se necesita el esfuerzo para sostener la joven democracia nicaragüense.
Tenemos mucho que agradecer a la OEA por ser el único organismo regional que vela por el fortalecimiento de la democracia, dado que tienen la solvencia moral que caracteriza a las órganos neutrales, independientes y respetables. Espero que ésta tenga el poder coercitivo para exigir el cumplimiento de los acuerdos que se suscribieron.
Granada