Cumbre

Oliver Reyes Villalta En la reciente cumbre de las América en la que participaron todos los presidentes, a excepción de dos países, se habló de las formas en que las administraciones de Latinoamérica, aportarían sus recursos y habilidades para disminuir los límites de pobreza que a todos nos agobian y crear una mejor distribución de […]

Oliver Reyes Villalta

En la reciente cumbre de las América en la que participaron todos los presidentes, a excepción de dos países, se habló de las formas en que las administraciones de Latinoamérica, aportarían sus recursos y habilidades para disminuir los límites de pobreza que a todos nos agobian y crear una mejor distribución de las riquezas en el continente.

Es muy triste que en Latinoamérica todavía existen líderes políticos que propugnen ideas que han sido las peores en crear las riquezas y reducir las tasas de desempleo, como es la ideología socialista, en el cual tenemos un desastroso ejemplo en nuestro país con el nefasto régimen del sandinismo-marxista en los años ochenta.

La manera más eficiente para llegar a tener un buen nivel de vida es a través de la democracia representativa y el sistema de libre mercado; para muestra un botón: Chile. El sistema socialista fomenta el desamor por el empleo, fomenta la cultura de sólo pedir y no trabajar por lo que uno quiere, este sistema sólo fomenta la pereza en la sociedad donde se encuentra implantada.

Ejemplo de esto es Venezuela, que tiene un gobierno de corte comunista-socialista, donde existe un gobierno que restringe las libertades de la sociedad que de alguna u otra forma está inconforme con la forma en que está siendo dirigida. Chávez, Castro y Daniel Ortega son la misma cosa y quieren esparcir pobreza y siempre tendrán una excusa que es la más fácil: culpar a los Estados Unidos, dado que los consideran un imperio malo e invasor, a su perspectiva. No me extrañaría que todas las protestas que se hicieron, fueran financiadas con el dinero del petróleo de Venezuela, y no sólo en la reciente cumbre, sino que en toda América, con tal de lavarles el cerebro a la población, con fórmulas mágicas para erradicar la miseria.

Chávez, Castro y Ortega son muy buenos al repartir pobreza, menos ellos, claro está, dado que ellos no pueden ser “proletarios”. Ojalá y no caigamos en las garras del socialismo, apoyemos el Alca y el DR-Cafta y apoyemos el cambio de actitud en nuestra misma cultura, seamos una cultura que sea trabajadora, dejemos de quejarnos y llegaremos a ser personas respetables, y dejemos de culpar a los demás de nuestros errores y así llegaremos a ser grandes y tener el progreso que nos merecemos.

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