Los deudos recordaron a sus familiares ausentes.

Evocación en cementerios

Carlos Martínez Morá[email protected] Desde muy temprano, miles de personas visitaron los cementerios del país, para embellecer la tumba de algún ser querido y expresarle de esa manera su afecto en el Día de los Difuntos. “Es una forma de expresarle al familiar fallecido que a pesar de que se encuentra muerto, lo seguimos queriendo”, expresó […]

Carlos Martínez Morá[email protected]

Desde muy temprano, miles de personas visitaron los cementerios del país, para embellecer la tumba de algún ser querido y expresarle de esa manera su afecto en el Día de los Difuntos.

“Es una forma de expresarle al familiar fallecido que a pesar de que se encuentra muerto, lo seguimos queriendo”, expresó a LA PRENSA doña Francis López González, quien llegó a colocar ramos de flores rojas y amarillas en la tumba de su mamá, en el cementerio de San Judas.

“Ella murió hace mucho tiempo, pero cada año le vengo a limpiar su tumba y a estar un rato con ella”, señaló.

Igual que López, niños y adultos trabajaban con entrega en la limpieza de las sepulturas, arrancando con palas o machete la maleza que creció en el último año.

Algunos pobladores expresaron su inconformidad con la delegación de la Alcaldía del Distrito Tres de Managua, por el descuido del cementerio. “No tiene andenes por donde la gente pueda caminar. Todo está en desorden y las personas que vienen, tienen que andar por encima de las tumbas, porque no hay un camino definido”, indicó en tono molesto José González, mientras arrancaba con una pala el monte que había crecido sobre la tumba de un sobrinito.

En el pequeño cementerio Milagro de Dios, la afluencia de deudos fue menor. Ahí encontramos a Jacqueline Ferguson, pintando una cruz de concreto, en color gris.

“Es de un amigo que yo quería mucho. Lo mataron por haber negado una cerveza. Aunque esté muerto, lo sigo queriendo mucho y por eso le estoy pintando su cruz”, señaló.

LOS MÁS VISITADOS

En los cementerios General y Oriental, de Managua, hubo muchedumbre, principalmente después del mediodía.

De igual manera los puestos de venta de flores y de alimentos fueron más grandes que en los otros camposantos.

En esos lugares, la Policía Nacional cerró el paso vehicular en las vías de acceso para evitar accidentes. Pero, a pesar de la gran cantidad de gente que llegó, los compradores eran pocos.

“La mayoría sólo pregunta por los precios y dan la vuelta”, indicó Marlene Alemán, vendedora de flores en el cementerio Oriental de Managua.

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