Sergio León C. y José Garth MedinaCORRESPONSALES / BLUEFIELDS-TRIÁNGULO MINERO
La Desembocadura del Río Grande de Matagalpa, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS) fue arrasada por el huracán Beta, la madrugada del domingo. Los daños en las viviendas, cultivos, animales y, medio ambiente, son incalculables, según dio a conocer la Comisión de Emergencia Regional de Bluefields.
“Se desconoce la extensión cuantitativa y cualitativa de las pérdidas debido al difícil acceso hasta la zona y la falta de comunicación con la RAAS”, según la Defensa Civil, Bluefields.
Las comunidades afectadas directamente por el devastador ciclón son las comunidades; Sandy Bay, Walpa, Karawala, Kara, La Esperanza y la Barra del Río Grande, todas jurisdicciones de la Desembocadura del Río Grande.
Los responsables de Defensa Civil declararon en Bluefields que existen reportados hasta ahora más de 4 mil 500 damnificados, ubicados en la comunidad de Karawala, y el municipio de Laguna de Perlas.
La embajadora de Gran Bretaña en Costa Rica y Nicaragua, Georgina Butler, acompañó a los costeños de Bluefields en los momentos más difíciles del tornado que amenazaba con devastar también esta ciudad.
Rendel Hebberth, dirigente de Karawala, al ser consultado al respecto, dijo a LA PRENSA que se confiaron que Beta había abandonado el territorio nacional.
Añadió, que la mayoría de las viviendas de la comunidad de Karawala perdieron sus techos, mientras que otra buena cantidad fueron arrasadas por los fuertes vientos y agua.
“La Barra está inundada, Sandy Bay, que está frente al mar, conocemos también que fue afectado y está en peores condiciones. Las otras comunidades están mal”, reveló el también directivo del Consejo Regional Autónomo del Atlántico Sur.
En Prinzapolka, diez mil personas se autoevacuaron en 21 comunidades ubicadas en las riberas del caudaloso río Prinzapolka. Hasta ayer no habían recibido la ayuda alimenticia ni de medicamentos que envió el Sinapred para la atención en los albergues serían ubicados en Rosita.
El vicealcalde Roy Wilson Sanders presentó a las autoridades en Rosita el requerimiento del Comité Municipal de Prinzapolka para atender a 1662 familias miskitas que buscaron refugio en las zonas altas ante el peligro de inundaciones que podría haber causado el huracán Beta a su paso por la costa Caribe, los que se ubicaron en 28 albergues.