Habitantes de Bilwi pasan la noche en el refugio dispuesto en el edificio del Gobierno Regional de la RAAN, con la esperanza de encontrar hoy todavía su casa en pie.

Huracán azota Bilwi

Beta entraría anoche con vientos mínimos de 154 kilómetros por hora y máximos de 209 Un viraje repentino desubicó al Sinapred y debieron iniciar todo de nuevo a contra tiempo Wilder Pérez R. y Amparo [email protected] Un giro repentino del huracán Beta cambió el panorama de afectaciones para Nicaragua ayer, dejando a Bilwi (Puerto Cabezas) […]

  • Beta entraría anoche con vientos mínimos de 154 kilómetros por hora y máximos de 209
  • Un viraje repentino desubicó al Sinapred y debieron iniciar todo de nuevo a contra tiempo

Wilder Pérez R. y Amparo [email protected]

Un giro repentino del huracán Beta cambió el panorama de afectaciones para Nicaragua ayer, dejando a Bilwi (Puerto Cabezas) frente al ojo del ciclón, mientras la población en alto riesgo pasó de ocho mil a 25 mil personas.

El viraje preocupó a los miembros del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), debido a que la infraestructura predominante en Bilwi es débil por ser de madera, y los vientos que se esperan van de los 154 a los 209 kilómetros por hora, propios de un huracán de categoría dos o tres en la escala Saffir-Simpson.

Hasta noche, el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), esperaba que el ojo del ciclón alcanzara Bilwi entre las 2:00 a.m. y las 6:00 a.m. de hoy.

Pero ya desde la tarde de ayer, las bandas nubosas de Beta, provocaron fuertes lluvias y oleajes de hasta 2.5 metros de altura frente a la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN).

DESPISTADOS

Horas antes, el impacto se esperaba en Bismuna, frente a cayos Miskitos, al norte de la RAAN, creando extremo peligro para los habitantes del archipiélago, de Bismuna y Waspam, en el copete de la Costa Atlántica nicaragüense.

Eso obligó a los altos funcionarios del Sinapred, a enrumbarse a Waspam, para dirigir, desde el punto más crítico, la evacuación de unas cuatro mil personas a lugares más seguros.

Incluso al sur de Bilwi, en Alamikamba, tres mil 500 a cuatro mil habitantes fueron trasladados de las riberas del río Prinzapolka a Rosita, Triángulo Minero, por ser un sitio seguro y fuera de peligro, según informó el teniente coronel Samuel Pérez, de la Defensa Civil.

Sin embargo, el cambio de ruta del ciclón los dejó despistados a medio camino, cuando se movilizaban hacia Waspam.

El nuevo escenario presentaba a los especialistas alejándose del peligro en vez de acercarse, y a cuatro mil personas siendo dirigidas directamente hacia donde pasaría el ojo de la tormenta (Beta se degradaría en tierra), en vez de alejarlas.

Pérez reconoció que el giro de Beta fue traumático, no sólo para los miembros del Ejército de Nicaragua, sino también para el resto de instituciones del Gobierno que conforman el Sinapred, porque significó empezar de nuevo con las evacuaciones, esta vez, en el propio Bilwi y los cayos Miskitos, pero sin olvidarse de Waspam.

El presidente Enrique Bolaños anunció la alerta roja de manera informal a las 5:00 p.m. de ayer, para los municipios de la RAAN, y amarilla para los otros departamentos, manteniendo la verde para Boaco, Chontales y río San Juan.

El nuevo rumbo de Beta provocará lluvias torrenciales que podrían afectar con inundaciones, deslaves o crecidas de ríos en la trayectoria prevista de Beta en Nicaragua, que incluye Puerto Cabezas, el Triángulo Minero, Jinotega, Matagalpa, Madriz, y Nueva Segovia.

LAS EVACUACIONES

El presidente Enrique Bolaños, dijo que están disponibles todas las escuelas del país, para acoger a los damnificados.

Además, informó que han “guiado” a alrededor de 70 mil personas, de zonas como Waspam, a lugares “más seguros”, pues el rumbo del huracán Beta esta cambiando sorpresivamente y “erráticamente”.

El peligro no faltó en la etapa de evacuación. Pérez dijo que las últimas 21 personas en salir del archipiélago, fueron llevadas a tierra en medio de un oleaje de 1.5 a 2.5 metros y un mal tiempo.

“A cualquier embarcación eso le da vuelta, pero nuestros marinos están evacuando en lanchas especiales, potentes, con motores fuera de borda, y que son muy estables”, aseguró Pérez.

No obstante, el método de la “autoevacuación” fue utilizado como un “plan B” por el Centro de Operaciones de Desastres (Code), puesto que no había capacidad ni tiempo para trasladar a las diez mil personas que habitan en alto riesgo en Bilwi, hacia los centros de albergue de la ciudad, que consisten principalmente en infraestructura de instituciones del Gobierno central y regional, colegios e iglesias.

Según Pérez, hubo familias que quedaron en las cabeceras de sus municipios, como Waspam, Bilwi y Rosita, y comunidades enteras que serían trasladadas, como las de los cayos Miskitos, seis del río Coco al noreste de Waspam, Sandy Bay y Alamikamba.

En Bilwi, los mismos habitantes decidieron abandonar los sitios de peligro cuando sintieron la furia de los vientos de Beta, acompañados por fuertes lluvias.

Pérez mencionó que el Ejército se había encargado de que no hubiera una sola persona a dos kilómetros de la costa en Bilwi.

El jefe del Ejército de Nicaragua, Omar Halleslevens indicó que sólo realizaron evacuaciones en la RAAN. “Tenemos a 1020 en Prinzapolka, otra gente en Waspam, pero se paró en la noche. En el resto del país no se han evacuado a las personas… lo que sí es que ya están activados los comités de emergencia”, comentó.

EL RUMBO

Durante su trayecto rumbo a territorio continental, Beta mantuvo velocidades de traslación entre cinco y siete kilómetros por hora, debido a la presencia de altas presiones (vientos fríos) al norte de Centroamérica.

Esas presiones, conocidas también como anticilones, fueron las responsables de que el huracán bajara su punto de impacto 37 kilómetros al sur de donde se previó al inicio.

La última nota informativa emitida ayer por el Ineter (7:00 p.m.), indicaba que Beta se encontraba a 90 kilómetros a este-sureste de Bilwi, aunque después se confirmó su acercamiento a menos de 65 kilómetros al este de la ciudad.

Al final de la noche, el Centro Nacional de Huracanes de Miami, lo reconoció como Huracán categoría dos, a pesar que apenas a las siete de la noche todavía era considerado huracán de categoría uno, por tener vientos de 150 kilómetros por hora y una presión mínima central de 979 milibares, pero su evolución hacia la categoría dos era irreversible, y hasta podía llegar a tierra con categoría tres.

Gutiérrez informó que los vientos de Beta podrían provocar marejadas ciclónicas, olas grandes del orden de los tres metros, “es importante recordar que el radio de acción a partir del ojo del huracán será de 100 y hasta 200 kilómetros de ancho”.

Lixion Ávila, científico del Centro Nacional de Huracanes en Miami, dijo a LA PRENSA que la ruta oeste del huracán se mantendría, aunque bajaría a tormenta tropical y llegaría a Honduras como depresión tropical, tras pasar al norte de Jalapa.

AYUDA

El presidente Enrique Bolaños solicitó ayuda a los cooperantes internacionales. “Nosotros estamos haciendo todo lo posible, pero pedimos a los cooperantes su siempre generosa solidaridad con el pueblo de Nicaragua”, dijo.

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