El estado mayor del Ejército de Nicaragua puso al presidente Enrique Bolaños al tanto de sus estrategias de evacuación.

Beta busca Honduras

Parte del territorio de Nicaragua sería afectado por vientos y lluvias del ciclón y prevén evacuar a ocho mil personas Wilder Pérez [email protected] Más de dos mil personas fueron evacuadas ayer de diez puntos críticos de la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN), donde se esperan los mayores impactos del ciclón Beta, este fin de semana. […]

  • Parte del territorio de Nicaragua sería afectado por vientos y lluvias del ciclón y prevén evacuar a ocho mil personas

Wilder Pérez [email protected]

Más de dos mil personas fueron evacuadas ayer de diez puntos críticos de la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN), donde se esperan los mayores impactos del ciclón Beta, este fin de semana.

Beta, que anoche fue ubicado a 250 kilómetros al este-sureste de Bilwi (Puerto Cabezas), amenazaba convertirse en huracán el día de hoy, y su tendencia es a penetrar por territorio de Honduras o en Cabo Gracias a Dios, en el extremo norte de Nicaragua.

Según los pronósticos del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), el meteoro impactará en tierra en cualquier momento antes del mediodía de este domingo.

Llegaría a Nicaragua o a Honduras como huracán categoría dos en la escala Saffir-Simpson, que tiene un máximo de cinco.

El Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres entró anoche en un estado de alerta roja “de hecho”, aunque ésta no fue declarada antes de la medianoche.

El teniente coronel Álvaro Rivas, jefe de Estudios Técnicos de la Defensa Civil, informó que 1,113 pobladores de Alamikamba, que habitaban a orillas del río Prinzapolka, fueron los primeros en ser trasladados a siete centros de albergue situados en el mismo municipio y en Rosita, en el Triángulo Minero.

Poco después, menos de 100 pacientes abandonaron el hospital de Bilwi, porque la infraestructura no presenta las condiciones adecuadas para soportar el paso del fenómeno.

En la misma ciudad, cabecera departamental de la RAAN, 681 personas fueron sacadas de seis barrios para refugiarlas en la Universidad de la Regiones Autónomas de la Costa Caribe Nicaragüense (Uraccan).

Bilwi también sirvió de refugio para 30 personas evacuadas, que vivían en zonas bajas y casas vulnerables de Laguna de Perlas.

Aguas adentro del mar Caribe, cinco familias (unas 30 personas) fueron trasladadas de Cayo Moro hacia Cayo Miskito.

A las 7:00 p.m., otro grupo de 400 habitantes se estaba preparando para abandonar Alamikamba, cuando el puesto de mando del Centro de Operaciones de Desastres (Code) perdió comunicación con sus efectivos militares.

En la comunidad El Cristal, Ciudad Darío, tres familias fueron evacuadas por correr el riesgo de perecer en deslizamientos de tierra, tras varias horas de lluvia en el lugar.

Extraoficialmente se conoció que en la costa caribe las tareas de evacuación no fueron tan fáciles como se esperaba, debido a la falta de experiencia de los pobladores en este tipo de situaciones.

Al parecer, los habitantes están acostumbrados a que el agua les llegue a las rodillas, pero no a los fuertes vientos que puede desatar un ciclón cuyo centro pasa a pocos kilómetros del lugar y que les puede dejar a la intemperie.

La delegada departamental del Ministerio de Educación del Triángulo Minero, Ángela Centeno, informó que se han destinado más de 29 centros escolares, y orientaron a los directores y docentes, a ponerse al frente de la organización de los albergues.

AUNQUE PASE DE LARGO

A pesar de que el ojo de Beta pasara más al norte de lo que se tenía previsto, Rivas dijo que si el fenómeno genera fuertes precipitaciones, el número de evacuados podría elevarse hasta las ocho mil personas, debido a que hay muchas poblaciones a orillas de ríos caudalosos como el Coco y Prinzapolka, aunque también hay lugares como Bilwi, Kukalaya, Sandy Bay Tara y el noreste de Waspam, que son considerados puntos críticos.

El caso de las comunidades de río Coco es especial, porque todavía sufren hambruna, luego que sus cultivos fueran arrasados por una plaga de ratas y gusanos sin precedentes.

Claudio Gutiérrez, director del Ineter, dijo que otros que podrían poner en riesgo la vida de los vecinos, al experimentar fuertes crecidas, son los ríos Ulang, Wawa y Likus, entre otros ubicados en la RAAN.

En Siuna, la Defensa Civil prevé la crecida de los principales ríos como el Wany, el Pía, Uly, Tadazna, Tuma, Lizawe, Siuna Was y Bambana. En Rosita se teme por el río Zopilote, y en Bonanza por el Españolina.

Gutiérrez recordó que si bien el ojo del huracán busca el norte, las afectaciones directas de Beta podrían tener un diámetro de 100 kilómetros.

Parte de eso se refleja en un mapa de lugares amenazados del Code, entre los que sobresalen las comunidades Karata, Wawa Bar, Haulover, Wouhnta, Walpasiksa y Kuanwatla.

Defensa Civil considera que en Río Blanco y Waslala se podrían registrar deslaves de los cerros.

Los fuertes vientos de Beta, que anoche alcanzaron velocidades de 100 kilómetros por hora con rachas superiores a eso, podrían generar olas de entre dos y 3.5 metros de altura en la costa atlántica, que amenazarían la infraestructura costera.

GARANTIZAN PROVISIONES

El Gobierno de Nicaragua envió una donación de alimentos y plástico negro a las personas que se encuentran en los refugios en Rosita.

El Presidente de la República, Enrique Bolaños, aseguró que esa donación “es para prevenir, esperemos que no pase más nada, que Beta pase y provoque el menor daño posible, pero debemos estar prevenidos. La manera de salvar vidas es estar alerta”, dijo.

Agregó que considera que el principal daño lo pueden causar los vientos, “pero por si las inundaciones atacan muy fuerte, ya hemos evacuado gente y los hemos llevado a lugares altos”, dijo.

La donación para Rosita se estima en 15 mil dólares, pero se podría enviar alimentos por el orden de los 100 mil dólares.

Mientras, en Bilwi, ya se tiene alimentación para 10 días.

El Gobierno tiene una autorización de la Contraloría General de la República para comprar todo lo necesario, como los 12 mil galones de gasolina y dos mil litros de aceite para evacuar a las personas bajo riesgo.

Aun no se ha recibido ayuda internacional, pero el Gobierno espera obtenerla.

Las primeras muestras de apoyo internacional se observaron ayer, con la llegada de un grupo de expertos de la Organización de Estados Americanos (OEA), que desde hoy evaluarán el impacto del fenómeno, para garantizar una ayuda futura, pero también para evitar daños mayores.

Los expertos viajarán hoy a Bilwi, para ver que los centros de refugio sean verdaderamente seguros para los desplazados.

QUEDARÁN SIN LUZ

El servicio de energía eléctrica será suspendido en las ciudades y comunidades que sean afectadas por Beta.

Juan Carlos Izaga, gerente de Sistemas Aislados de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel), informó que si el fenómeno meteorológico entra con fuerza en Bilwi y Bluefields, cortarán la energía eléctrica, para evitar incendios o cortocircuitos que pongan en riesgo a los ciudadanos.

Enel se encarga de la distribución y generación de la energía en la costa caribe nicaragüense.

Izaga explicó que ya tiene en la zona, materiales y cuadrillas suficientes para poder enfrentar las emergencias surgidas por Beta.

“Si el golpe en la zona es leve, pues en menos de dos días podremos restablecer el servicio. Si el golpe es fuerte, pues tendríamos que valorar los daños para determinar cuánto duraría restablecer la energía”, explicó Izaga.

Unión Fenosa, que maneja la distribución eléctrica en la zonas central y del pacífico del país, también suspenderá el servicio en las regiones que sean severamente afectadas por el huracán.

“Tenemos 22 brigadas permanentes que se encuentran en alerta, que serán reforzadas con ocho brigadas más que cuentan con todos los materiales necesarios para realizar reparaciones de emergencia”, informó Erika Ramírez, gerente de Comunicaciones de Fenosa.

SE SIENTEN ABANDONADOS

Más de tres mil pobladores del municipio La Desembocadura del río Grande, se encuentran desprotegidos ante la llegada a su municipio de la tormenta tropical.

El líder municipal Eugenio Simmons denunció ante una comisión de emergencia que visitó el día de ayer La Desembocadura, que ni el Gobierno central, el gobierno regional ni la alcaldía de su municipio se han preocupado por la suerte que correrán si la tormenta azota ese territorio.

En tanto, el edil Leslie Downs, reconoció la falta de atención a sus comunitarios, pero lo justificó alegando que el Comité de Emergencia Regional no le ha enviado combustible para socorrer a sus conciudadanos.

LA PRENSA realizó un recorrido por distintas localidades de La Desembocadura del río Grande, RAAS, supuestas a ser afectadas por la tormenta Beta, y comprobó que más de tres mil pobladores de Sandy Bay y la Barra del río Grande corren peligro de ser inundados por las fuertes lluvias, la crecida del río y el mar.

“Lamentamos que hasta este momento el Comité de Emergencia de Bluefields no nos haya enviado combustible para ayudar a nuestra gente”, defendió Downs.

Los pobladores de El Bluff se quejaron por la misma razón. Al respecto, el Sinapred respondió que precisamente son los Comités Municipales para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Comupred) los primeros que deben actuar, coordinando las medidas de prevención y exponiendo sus necesidades ante su secretaría ejecutiva.

Los pronósticos del tiempo, del Ineter, indicaron ayer que en la región del pacífico habría un cielo medionublado, con lluvias ligeras y dispersas, además de vientos de ocho a 13 kilómetros por hora.

En las zonas norte y central también estaría nublado, con lluvias ligeras y dispersas, pero con un clima más fresco.

Mientras, en las Regiones Autónomas atlánticas se esperaba, además de un día nublado, lluvias y tormentas eléctricas de moderadas a fuertes, como producto de las afectaciones del ciclón Beta.

HONDURAS DECLARA EMERGENCIA

El Presidente de Honduras, Ricardo Maduro, declaró el estado de emergencia, anoche, para prevenir eventuales daños a causa de las lluvias que causadas por Beta en el caribe.

Maduro dijo que es “absolutamente imperativo que atiendan (los pobladores que viven en zonas de riesgo) en forma urgente y sin excepciones, las indicaciones de los comités de contingencia a nivel nacional, municipal y local”.

El Presidente hondureño subrayó que “el primer objetivo es evitar tragedias humanas” y que después el Gobierno se va a asegurar de que en los albergues haya suficientes alimentos, medicinas y las comodidades que sean posibles.

Se prevé que en Honduras se registren lluvias durante dos o tres días, a partir de mañana, (sábado) o el domingo.

”Ojalá que todo lo que estamos haciendo no sea necesario, pero es mejor a estar desprevenidos”, recalcó Maduro.

El Presidente dijo que ha instruido a la Policía y a las Fuerzas Armadas para que estén listas a atender a las poblaciones que pudieran ser evacuadas.

La Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) declaró hoy alerta amarilla en la región noreste de Honduras, que podría ser la más afectada por Beta, que anoche todavía era tormenta.
(ACAN-EFE)

EFECTOS MENORES

Claudio Gutiérrez, director del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), dijo que “si (Beta) se mete rápido a Honduras el efecto va a ser muy pequeño (para Nicaragua) con esta trayectoria, aunque siempre va a causar lluvias. Se debilitará rápido al entrar a tierra, y a las 11:00 a.m. del miércoles estará en Guatemala”.

(Con la colaboración de Sergio León, Moisés Martínez, Anne Pérez y José Garth Medina).

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