- Alcalde y vecinos aseguran que ahí vive “el hombre más viejo del mundo”
Octavio Enrí[email protected]
La Alcaldía de Ticuantepe gestionará ante el Libro de los Guinness Records la inscripción de uno de sus vecinos como “el hombre más viejo del mundo”. Ruperto “El Conejo” Hernández es un abuelo que cumplió 118 años el 13 de junio pasado.
La revista Magazine publicará este domingo un perfil de este personaje, de los más queridos en su pueblo y quien todavía, a sus años, tiene energía para afilar su machete o rasurarse. Mayra Ramos, su nieta, asegura que se alimenta a base de arroz, frijoles y plátano, porque “si le ofrecen maduro no come”.
El Libro de los Guinness Records 2005 registra hasta ahora al puertorriqueño Emilio Mercado del Toro como el ser humano vivo más longevo. Mercado del Toro nació el 21 de agosto de 1891, por lo que tendría 114 años, cuatro años menos que el centenario abuelo de Ticuantepe.
El récord de la longevidad es uno de los más peleados del mundo. Guinness Records envía expertos en Gerontología y se piden todo tipo de documentos para certificar la edad, una tarea difícil porque en ese tiempo existían pocos registros civiles.
“Queremos rescatar el valor cultural de nuestro pueblo. Vamos a hacer las investigaciones del caso en relación a los requisitos que se necesitan para hacer la gestión ante los Guinness”, anunció el alcalde Eduardo López.
La Alcaldía de Ticuantepe determinó que don Ruperto Hernández nació el 13 de junio de 1887, y así consta en una inscripción fechada el 18 de octubre de 2002. Según las autoridades llegaron a esta conclusión después de una investigación que incluyó búsqueda de registros, y testimonios de otros ancianos y familiares.
Salvador Ampié, quien era alcalde para esa época, asegura que le preguntaron si se había inscrito en Ticuantepe o en San Marcos donde nació, pero no lo hizo. Buscaron fe de bautismo u otros documentos que certificaron su edad, pero no encontraban nada. Fue después de varias consultas, incluyendo una con el hijo mayor de Ruperto, Guillermo —quien murió el año pasado a los 90 años— que se logró saber que había nacido el 13 de junio de 1887 y así fue inscrito en la Alcaldía.
“Es tan viejo que vio cuando mataron a (Benjamín) Zeledón; cuando lo arrastraron. Participó en la guerra en la época de Zelaya. Era cachureco. La guerra fue entre los liberales y cachurecos”, dice por su parte el alcalde López.
El Concejo de Ticuantepe aprobó una contribución de 200 córdobas mensuales para apoyar la alimentación del anciano. “Es muy poco, usted sabe que 200 córdobas no son nada”, se queja Mayra, nieta del centenario.
Sin embargo en la Alcaldía lo ven de otra manera. “Es para que pueda comprarse su lechita, sus galletitas. La mayoría de sus hijos están vivos y lo mantienen. Lo de los 200 córdobas es una contribución. Pero yo personalmente estoy pendiente de si tiene gripe, todos los días preguntamos si está enfermo y lo más importante es que quien monitorea esto es el mismo Alcalde”, sostuvo López.