- Agentes argumentan que Adolfo Olivas era dueño del arma con que lo mató por la espalda Santos Osegueda
- Pero testigo vio cuando Osegueda sacó algo de su carro, entre un trapo blanco, y luego escuchó los disparos
Elízabeth [email protected]
Las autoridades de la Policía de Estelí pretenden hacer creer a última hora, que el arma con la que el sospechoso Santos Roberto Osegueda Palacios segó la vida del corresponsal de LA PRENSA, Adolfo Olivas Olivas, era propiedad de la víctima.
En el expediente que posee la Fiscalía, aparece la declaración de Karina Massiel Jarquín, pasajera que viajaba en el taxi conducido por Osegueda la madrugada del 14 de agosto, y la que manifiesta que al descender el periodista rumbo a su casa, el conductor lo siguió, caminó unos pasos y regresó al vehículo “a sacar algo de un trapo blanco”, después observó que el periodista “le sujetaba una pistola al taxista”.
“Él (imputado) dice que el arma la andaba Adolfo. Eso es lo que dice”, sostuvo el subcomisionado Roberto Gómez Laínez, vocero de la Policía en Estelí.
La versión policial vertida por Gómez Laínez es conocida justo cuando hoy, a las 10:00 a.m., el procesado será conducido a la audiencia inicial en los tribunales correspondientes.
Azucena Melgara, viuda de Olivas, replicó que el periodista no portaba armas, además indicó que hay testigos que señalan que el sospechoso hasta golpeó a su víctima. “Adolfo no caminaba pero ni un alfiler”, manifestóMelgara.
El Obispo de Estelí, monseñor Abelardo Matta, indicó: “que no digan ahora que el arma se disparó accidentalmente, que fue el mismo Olivas que se disparó por la espalda”.
El religioso recordó que conocía al periodista desde hace unos 10 años, y por lo tanto le resta crédito a la posibilidad que éste portara un arma de fuego.
“No era un hombre de violencia, era un hombre pacífico; un hombre calmo”.
Pese a que Gómez Laínez reconoció que la Policía ocupó la Unidad de Procesamiento Central (CPU, por sus siglas en inglés) de la computadora en la cual escribía sus notas periodísticas el corresponsal de LA PRENSA, así como sus casettes para profundizar en las investigaciones, dejó entrever que no hay más qué investigar, pues a su criterio el móvil está establecido y fue el pago del pasaje de taxi.
“Hasta donde nosotros tenemos y te aseguro que la Policía no se pierde, el móvil del caso es la falta de pago”, refirió el vocero local.
En el expediente de la Fiscalía se menciona que entre las pertenencias de Olivas encontraron 120 córdobas, pero Gómez justificó diciendo que no fue porque no quería pagar, sino porque consideraba alta la tarifa.
El obispo Matta estima, por su parte, que en la muerte del corresponsal de LA PRENSA tienen que ver las investigaciones que realizaba en los últimos días antes del crimen.
DESCONFIANZA EN LA POLICÍA
A su vez, Matta manifestó ayer desconfianza en las autoridades locales de la Policía, por sospechas de tráfico de influencias, por lo cual demandó una revisión a fondo dentro de las estructuras de esa institución, incluso de la jefatura nacional.
El religioso expresó a LA PRENSA que la jefatura de esa institución e incluso el Ejecutivo deben poner atención a la situación presentada en Estelí, sobre todo agravada tras el asesinato de Olivas, el pasado 14 de agosto.
“Bueno, yo creo que tiene que ponérsele mente, porque no puede haber seguridad ciudadana, si las mismas instituciones están podridas”, expresó el Obispo, quien recordó que esto fue planteado a la Policía, Fiscalía y a magistrados de la Corte Suprema de Justicia; a estos últimos les planteó también que el Poder Judicial investigue a abogados de la localidad, que presuntamente abusan del tráfico de influencias para extorsionar a las personas.
El religioso habló de ex miembros de la Policía Nacional quienes después que abandonan las filas de esa institución, estudian la carrera de Derecho en cursos sabatinos “y con leguleyadas e influencias en la Policía y en el mismo sistema judicial, se evita que haya justicia, sobre todo, en estos campos”.
NARCOTRÁFICO CARCOME
El obispo Abelardo Matta mencionó que el problema del narcotráfico en el norte del país, no es un fenómeno nuevo, lo cual ha venido denunciando desde hace varios años.
Indicó que es común observar en ese departamento, que quienes son arrestados son los llamados «muleros», quienes en su mayoría son personas humildes, pero nunca caen los cabecillas principales. Actualmente, más de 90 por ciento de los detenidos por tráfico de drogas en el departamento, son mujeres de los estratos más bajos, recordó.
Los feligreses de La Trinidad le han señalado la existencia de dos pistas clandestinas y la forma en que los narcos adquieren las propiedades del sector.
CAUTELOSOS
El jefe de Relaciones Públicas de la Policía, comisionado Alonso Sevilla, prefirió no adelantarse a emitir criterio hasta no conocer mayores detalles sobre lo denunciado por el obispo Abelardo Matta, pero dijo que la institución está dispuesta a investigar. Además, lo instó a denunciar los casos concretos que conozca, ante la Dirección de Asuntos Internos de la Policía.