Eduardo Cruz Sá[email protected]
Un joven murió a consecuencia de las cuchilladas que recibió por parte de miembros de la pandilla “Los Monos”, la madrugada del lunes en el barrio Aquiles Morales, cerca del barrio San Judas.
Ricardo Antonio Lazo Ortiz, de 20 años, es el desafortunado joven que falleció a dos cuadras de su casa, después de ser herido mientras ingería licor con unos amigos.
Según vecinos y familiares, el ahora occiso se encontraba en estado de ebriedad, cuando a las 2:00 a.m. de este lunes, mientras dormía en una calle cercana a su casa, los sujetos reconocidos como de la pandilla “Los Monos” integrada por: Francisco Hernández “Pancho Chele”, Miguel “Pachanga”, Marcos “El Zurdo” y “El Microbio”, interceptaron al joven Lazo.
Inmediatamente “Pancho Chele” le propinó dos estocadas, una en el brazo derecho y otra en la tetilla izquierda. Además, el cuerpo del joven presentaba varios machetazos en la cabeza. Lazo falleció luego de la paliza.
ACTUARON POR VENGANZA
De acuerdo con familiares de Lazo, los supuestos victimarios actuaron por venganza, ya que en el mes de mayo, uno de sus amigos, conocido como “El Zorro”, fue asesinado. “Los Monos” le achacan el asesinato de su integrante a los vecinos del barrio Aquiles Morales, por lo que constantemente agreden a quien sea de ese lugar.
“Pero nadie de aquí ha matado a “El Zorro”, dijo un joven vecino del lugar. “Fueron los del chilamate y ahora nos echan el clavo a nosotros”, finalizó el muchacho.
INSOPORTABLES
Los vecinos del barrio también se quejaron de que “ya no se aguanta a la pandilla “Los Monos”. Ellos asaltan a plena luz del día a todo el que pasa por el lugar y agarran a pedradas las casas. Hasta quemaron una vivienda hace como dos meses”, dijeron.
Según los pobladores, la Policía del Distrito Tres nada hace para detener la ola de violencia que provocan los delincuentes, famosos por sus fechorías en el barrio San Judas y sectores aledaños.
PIDEN JUSTICIA
Los progenitores de la víctima, doña Rita Ortiz y don Gustavo Lazo, piden a las autoridades policiales que vayan a fondo en las investigaciones y que se castigue con todo el peso de la ley a los autores de la muerte de su hijo.
Don Gustavo Lazo, quien es un señor diabético que ya perdió su visión, se encuentra consternado con lo sucedido a su hijo. Aclaró que su hijo no era pandillero, pero sí bebía licor.
El día antes de los hechos, su mamá le había pedido que no se fuera más a la calle y que no siguiera bebiendo, pero su vástago no le hizo caso.