Armando Lau Gutiérrez
El doctor Arnoldo Alemán Lacayo, máximo líder del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), fue condenado a 20 años de prisión por peculado y lavado de dinero. Alemán por su liberación carcelaria, sometió y entregó el voto parlamentario al FSLN, a través de un antipatriótico y oprobioso pacto político. La cúpula del PLC arnoldista lo apoyó totalmente en forma sumisa y paternalista. Como resultado de este abominable pacto, el PLC, se ha convertido en un partido decadente y sin futuro.
Alemán, por su soberbia excesiva y su autoridad dictatorial sobre la cúpula arnoldista, no permite las elecciones primarias presidenciales a sus hermanos liberales del PLC. Tampoco ha tenido el temple y la lealtad de un verdadero líder, de sacrificarse él (Alemán) por su partido… pero sí se vanagloria en sacrificar a su partido PLC, por su liberación.
En la celebración del 112 aniversario de la revolución liberal, el jefe de bancada del PLC, Enrique Quiñónez, dijo a viva voz que al reo Arnoldo Alemán, lo iban a liberar por las buenas o por las malas. Palabras de un parlamentario que se supone ser conocedor y ser respetuoso de las leyes constitucionales de la República. Éstas son las personas que están en los puestos de mando en la Asamblea Nacional.
Por otro lado, en la misma convención al Vicepresidente, doctor José Rizo Castellón se le hizo un nudo en la garganta cuando se le convidó afanosamente a que mencionara en voz alta y repetitiva el nombre de ¡Arnoldo! Pero parece que pudo más su conciencia que la razón. Seguramente ya le cantaron cero como futuro candidato presidencial por el PLC.
Sería un error craso de parte del FSLN y el PLC desaforar al presidente Enrique Bolaños Geyer, porque semejante trampa política no llenaría las ambiciones maquiavélicas de los pactistas; más bien se acrecentaría el desorden constitucional de los Poderes del Estado. Y, con ello, el furor del pueblo pensante y patriota.
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