Aníbal Gallegos Borgen
El pasado 18 de junio 2005 en la República del Brasil, donde permanecieron durante 27 años en el exilio don Fausto Muñoz Ruiz y doña Laura Muñiz de Muñoz Ruiz, fallecieron a la edad de 93 y de 83 años, respectivamente.
La muerte sorprendió primero a doña Laurita, pocos días después en el mismo mes falleció don Fausto. La triste noticia enlutó a los hermanos del pueblo de Niquinohomo y Catarina, tierra que los vio nacer, también a los municipios de Masaya donde gozaban del general aprecio y cariño por sus cualidades, virtudes y comportamiento con sus semejantes.
Se marcharon del país la noche del 6 de febrero de 1978, cuando se disponían a dormir. Repentinamente escucharon los gritos y voces que decían: “Patria libre o morir”, acompañada de balacera e incendio en la puerta principal del hogar. Comentan todavía algunos vecinos, fieles testigos de esa tragedia terrorista, que los miembros de dicha familia salieron despavoridos hacia la calle buscando refugio en la vecindad completamente sin nada. Por gracia de Dios salieron con vida, en busca de sus familiares y amigos.
Comentan ancianos de Catarina, testigos vivientes, que sufrieron las grandes consecuencias del frentismo, que esto fue el comienzo del terrorismo sandinista en este pueblo.
La familia perseguida la misma noche de la tragedia se dirigió a Masatepe donde un familiar y gran amigo les proporcionó hospedaje durante algunos días, luego salieron hacia Managua donde tenían un hijo que les dio hospedaje varias semanas mientras tramitaban el viaje a Brasil como asilados políticos.
Dicen sus amigos que para ese tiempo su hijo Faustito ya había sido becado por un convenio entre Nicaragua y Brasil, por ser en 1971 el alumno más sobresaliente de Nicaragua en bachillerato como mejor estudiante a nivel nacional del Instituto Nacional de Masaya.
Fausto Muñoz y su esposa quedaron asilados y sepultados en el país sureño.
Reitero mis más sentidas condolencias a sus hijos: ingeniero Pedro Lazo y señora, Isidra de Lazo, ingeniero Juan Manuel, Félix Horacio, Guillermo y el ingeniero Fausto Muñoz Muñiz. Estos tres últimos residentes en Brasil.
Periodista e historiador.