Máximo Castillo (mexicano)
La reciente aprobación de la Ley 512 Ley Creadora del Instituto de la Propiedad Reforma Urbana y Rural (Inprur) ha alborotado el patio del Poder Ejecutivo, porque se nombrará como director de dicho instituto a un sandinista, lo que según los democráticos es peligroso.
Para estos “democráticos” los sandinistas son buenos cuando les conviene, pero cuando no son malos. Pero yo creo que el alboroto de los “democráticos “ no lo provoca el que sea sandinista o no el que dirigirá el Instituto de la Propiedad, si no más bien es porque este nuevo director viene a ponerle orden al histórico problema de la propiedad.
Imagino que los funcionarios actuales que están a cargo del tema de la propiedad, tienen el temor de que el nuevo director se encuentre con una gran huaca sobre la propiedad, ya que hay sectores de desmovilizados que han denunciado ante este mismo diario al actual Intendente de la Propiedad de estar traficando con tierras, denuncia que es grave y que a estas alturas la Contraloría General de la República ya debería estar investigando la denuncia puesta por el señor Justino González.
De igual manera otro ciudadano denunció ante el mismo diario que la esposa del Ministro de Educación había recibido una solvencia de la Oficina de Ordenamiento Territorial (OOT) por una casa que ella posee en Altamira , pero yo entiendo que las solvencias de la OOT sólo se entregan a las personas que fueron beneficiadas con las leyes de la piñata, como le llaman los democráticos.
No entiendo entonces por qué la esposa del Ministro de Educación recibió dicha solvencia de la OOT. Este caso también hay que investigarlo, además de que yo creo que como éste hay miles casos en Nicaragua, en donde muchos de los que ahora se llaman “democráticos” fueron beneficiados también con las leyes de la piñata sandinista.
Resistencia Nicaragüense