- Ladrón del santuario está excomulgado ipso facto, dice cura de El Viejo
Carol MunguíaCORRESPONSAL / [email protected]
Amir Fernando Osejo Guido asistió a la audiencia preliminar en el Juzgado de Audiencia de Chinandega para escuchar cargos por robo con fuerza en el Santuario Nacional Mariano.
El ex profesor de danza capturado recientemente en Managua, habría fundido los milagros y otras prendas que tenía el manto de la Virgen del Trono y Patrona Nacional, para fabricar anillos de oro de un gramo de peso, los cuales vendería en el Mercado Oriental.
En su primera comparecencia pública, Osejo asegura que está arrepentido de su comportamiento y pidió perdón por sus actos, clemencia que está dispuesto a solicitarla al cura párroco de la Basílica Menor, monseñor Rodrigo Urbina Vivas.
Pero Monseñor Urbina dijo a LA PRENSA que “el Código de Derecho Canónico de la Iglesia Católica contempla que quien profana a Jesús sacramentado, cae ipso facto en sí mismo en excomunión y el único que puede levantarla es el Papa Benedicto XVI”.
“No es que ningún obispo del país, ni el cura párroco ha dicho que lo va a excomulgar, sino que con sus actos el mismo se excomulga”, sentenció monseñor Urbina.
“LO VEO CON MISERICORDIA”
Monseñor Rodrigo Urbina, cura párroco de la Iglesia de El Viejo, profanada por Amir Fernando Osejo Guido, dijo que no guarda rencor contra quien robó las prendas de la Virgen del Trono.
“Yo lo perdono, no tengo odio contra él, más bien como sacerdote lo trato de ver misericordiosamente y juzgo que es un alma con problemas”, valoró.
“Yo creo que con pedirle perdón al Señor y a la Virgen con eso basta. Yo no le pongo cuidado a su declaración porque denota que es una persona cínica, peligrosa y enfermo del alma, si está en sus cabales y sino lo está ruego porque el señor lo sane y las instituciones le ayuden a buscar ayuda profesional”, agregó.
Debido a este caso, se han tomado medidas para que no vuelva a ocurrir otro hecho como éste. En la Iglesia de El Viejo se ha reforzado la vigilancia con ayuda de la Alcaldía de El Viejo y se han cambiado las cerraduras. Además se han duplicado los turnos de vigilancia de los devotos.