- Sólo en El Cuá se reportan 658 casos de leishmaniasis
Silvia González [email protected]
JINOTEGA.- A dos años de ocurrido el brote más grande de leishmaniasis en el norte de Jinotega, esta enfermedad, mejor conocida como lepra de montaña, contraataca con furia en esa alejada zona del país. El rostro de muchos niños está siendo literalmente comido y desfigurado por este padecimiento.
Hasta la semana epidemiológica número 21, sólo en el municipio El Cúa, las autoridades sanitarias han registrado 658 casos positivos por laboratorio, según lo confirmó Mario Valencia Rivera, director departamental del Sistema Local de Atención Integral de Salud (Silais).
INICIÓ COMO PEQUEÑO BROTE
Pero lo que para las autoridades era un pequeño brote al inicio, se ha convertido en una epidemia, debido a que desde noviembre del año pasado los casos de lepra de montaña han ascendido en este municipio.
A mediados del 2004, El Cúa reportó sólo 47 casos positivos de leshismaniasis, pero finalizó el año con 223 casos. Desde menores de un año hasta adultos mayores de cincuenta se vieron afectados. Ahora, la comunidad El Galope es la más afectada, con 173 casos.
En el 2003, el municipio San José de Bocay, vecino a El Cuá, fue seriamente afectado porque para ese entonces el Ministerio de Salud (Minsa) no contaba con el tratamiento, el cual consiste en inyecciones de glucantime. Sin embargo, en estos momentos se cuenta con los suficientes insumos médicos para hacerle frente a esta enfermedad y, además, se piensa distribuir más de 400 mosquiteros a las familias afectadas.
A pesar que la leishmaniasis ha sido una enfermedad endémica, sobre todo en la zona de mayor espesura boscosa. En San José de Bocay, Wiwilí y Pantasma se continúan reportando casos pero con menor magnitud que en El Cúa.
Mario Valencia precisó que los brigadistas de salud les aplican el tratamiento de 30 ampollas de lucantime a los afectados.
De las 32 comunidades afectadas en estos municipios, las que más casos registrados tienen son La Lana, El Tabaco, Santa María de Tazúa y El Galope.
Para el tratamiento, el Minsa invierte 36 mil 764 dólares, fuera de las jeringas que Fundación Damián ha obsequiado para este fin.
Sin embargo, hacen falta recursos para lanzar una campaña educativa y para más mosquiteros que se fabrican con una específica técnica, porque se tuvo problemas con 400 mosquiteros que se elaboraron anteriormente para ser distribuidos, porque éstos fueron diseñados para zancudos que producen paludismo. El mosquito que transmite la leishmaniasis es más pequeño y, por ende, los agujeros de la tela deben ajustarse al tamaño del insecto.
EL VECTOR DE LA LEISHMANIASIS
La leishmaniasis o lepra de montaña es transmitida por un mosquito llamado flebótomo o lutzomyia, el cual necesita sangre como alimento para desarrollarse y, luego, reproducirse. Éste pica y la transmite inmediatamente.