Carlos O. Bonilla
Si yo fuera presidente buscaría la ma-nera de terminar de una sola vez con el eterno problema que significa para el país y para los gobiernos de derecha, el negocio fácil y de poco riesgo del transporte con sus respectivas secuelas: marchas, asonadas, enfrentamientos, llantas quemadas, buses destruidos, policías heridos, universitarios presos, etc.
La solución está a nuestro alcance, estableciendo líneas de trenes tráileres (cinco tráileres al menos), halados por un solo tractor bien acondicionados por nuestros mecánicos que tienen capacidad de hacer todo tipo de transformaciones.
Estos trenes viajarían solamente por aquellas calles y avenidas de nuestras ciudades que tengan los trazos más rectos, es decir, sin curvas, y de extremo a extremo.
Tales tráileres también pueden ser hechos por nuestros artesanos mecánicos con características necesarias, como líneas de cómodos asientos de lado a lado, sin pasillo central y descubiertos a los lados o costados para facilitar el ingreso de los pasajeros.
También la altura del piso de estos vehículos se debería de tomar en cuenta para que sea apta para personas mayores, mujeres embarzados, niños, discapacitados y otros.
Este sistema de transporte se puede hacer realidad con apenas parte de los siguientes treinta millones de córdobas que habremos de entregar mansamente a “benefactores del pueblo” que aún “perdiendo” dinero en sus empresas siguen estoicamente al frente de sus negocios.
Yo dejaría que estos amables transportistas cobren lo que se les ocurra a aquellos que quieran o puedan pagarles. Creo que en los actuales momentos el transporte popular por tráileres bien puede tener tan sólo un costo de dos córdobas por pasaje, controlaríamos las huelgas que en su esencia son políticas y nos quitaríamos de encima el muy pesado, agresivo, sucio y criminal sistema de transporte actual.
Como corolario, si yo fuera presidente dejaría en libertad la importancia y el uso de todo tipo de bicicletas (vehículo del verdadero pobre), a fin de que también se ayude a paliar sus problemas, igual que lo hacen los pueblos asiáticos desde hace muchísimos años.
Escritor y técnico industrial