El italiano Alberto Baschi, presidente de la Fundación Piera y Antonio Ferrerio, ensaya un canto con los niños del pre-escolar Don Lorenzo Milano.

Ciudad Sandino con nueva escuela

Gracias a italiano que se conmovió por necesidades educativas Arlen Pé[email protected] Para los niños de escasos recursos de Ciudad Sandino, que debían caminar grandes distancias o pagar mensualidades económicas, a partir de este año tienen la alternativa de ingresar a la escuela Don Lorenzo Milano, que les acercó la educación a su comunidad. La escuela […]

  • Gracias a italiano que se conmovió por necesidades educativas

Arlen Pé[email protected]

Para los niños de escasos recursos de Ciudad Sandino, que debían caminar grandes distancias o pagar mensualidades económicas, a partir de este año tienen la alternativa de ingresar a la escuela Don Lorenzo Milano, que les acercó la educación a su comunidad.

La escuela fue fundada por Alberto Baschi, presidente de la Fundación Piera y Antonio Ferrerio, un italiano que decidió quedarse en Nicaragua para dar a los niños más pobres la oportunidad de ingresar al sistema educativo.

Desde el 31 de enero de este año que inició labores hasta hoy, los gastos de la escuela, las becas de los niños y los salarios de los maestros son pagados con fondos de Baschi, quien además busca apoyo de instituciones para que este proyecto sea sostenible.

“No puede durar toda la vida, no tengo recursos ilimitados, va a llegar un momento en que no voy a tener (dinero) para seguir pagando todos los gastos”, dijo Baschi.

La escuela recibe a más de 200 estudiantes de preescolar, primaria hasta tercer grado, adultos en círculos de alfabetización, jóvenes en cursos de electricidad, costura y otras clases que les permiten tener más oportunidad para buscar un trabajo digno.

“El problema de fondo es darle la posibilidad de un oficio, porque aquí la gente sólo va a trabajar a la zona franca”, señaló Baschi.

Algunos de los proyectos de la escuela son: un vivero, un centro técnico de computación, la secundaria y clases dominicales para los adultos que trabajan en la zona franca de Ciudad Sandino.

PONIÉNDOSE AL DÍA

María Teresa Corea, subdirectora del colegio, relató que algunos de los niños llegaron con retrasos en el aprendizaje porque no sabían leer ni escribir.

Además, indicó que una de las ventajas del nuevo centro es que queda más cerca del sector que los otros colegios donde estudiaban los alumnos anteriormente.

UNA MEJOR ESCUELA

Eliézer Guerrero, de seis años, expresó que la escuela Don Lorenzo Milano es mejor que la otra donde estudiaba, porque queda más cerca y le enseñan más.

Por su parte Jeffrey Núñez, de 7 años, dijo sentirse más feliz en su nuevo colegio.

Núñez mostró estar interesado en trabajar en la zona franca y aseguró que “es muy alegre”, porque eso le dice su abuela.

Sin embargo, Linda Acuña, de 9 años, quiere estudiar Medicina en León, siguiendo el ejemplo de un primo que se dedicó a esa carrera.

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