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Con una mochila al hombro y como si se tratara de cualquier mercancía, un joven ofrecía droga en una de las calles del Mercado Oriental, cuando fue sorprendido por la Policía Nacional, que en los últimos días ha permanecido en constantes operativos en diferentes puntos de la ciudad.
Eran cerca de las 10:00 a.m., del miércoles, cuando Wilber José Pérez Osejo, de 21 años, ofertaba a domicilio una bolsita de hierba o unas piedras de crack, según el gusto del cliente.
El muchacho confió a las autoridades del Distrito Cuatro de la Policía, que es oriundo del interior del país, pero que desde hace seis meses radica en el sector de Ticomo, en Carretera Sur.
Al momento de su captura, la Policía le ocupó la mochila en cuyo interior guardaba dos bolsas de marihuana y un envase de plástico con piedras de crack.
El jefe de la Policía de Managua, comisionado mayor Carlos Bendaña, dijo que pese a las limitaciones de patrullas, ha dispuesto implementar planes a diversas horas del día para llevar seguridad a la ciudadanía.
A su criterio, los hechos ocurridos en los últimos días en Managua, como la muerte de dos ancianos en la comarca Camino del Río, y el ataque a una comerciante del Mercado Oriental en Bello Horizonte, son casos aislados y Managua sigue siendo una ciudad más segura que cualquier otra capital de Latinoamérica.
Sobre el doble asesinato en contra de los ancianos Tomasa Silva y Antonio Ampié, adelantó que han avanzado en las pesquisas y a punto de esclarecer. Recordó que se trata de un lugar alejado y las víctimas aparentaban tener mejores condiciones que el resto de los pobladores de su entorno.
“Siempre estas cosas nos dan una campanada de alerta”, señaló Bendaña, tras referir que a través de los operativos de búsqueda han capturado a prófugos, lo que ha permitido más seguridad a la población de la zona.
“Desgraciadamente tuvo que haber sucedido lo de los ancianos, para desarrollar un trabajo en ese lugar”, refirió el jefe policial.
Lamentó que debido a las limitaciones de recursos se ven obligados a priorizar los lugares donde registran más actividad delictiva, pues la Policía no cuenta con los medios ni recursos económicos materiales para desarrollar el trabajo requerido.
“Si tuviera 60 a 70 patrullas permanentes, esto sería un éxito total, estoy seguro de que no habría ni un delito”, dijo Bendaña, quien lamentó que la mayoría del parque automotor está deteriorado. Esto ha llevado a los policías a patrullar incluso a pie.