José Adán Silva
La llamada Iglesia Universal del Reino de Dios, conocida más por su lema Pare de sufrir, fue creada para obtener dinero mediante la fe de sus adeptos, indican diversas fuentes.
Lo anterior se puede comprobar en Internet, al escribir en un buscador la frase: Pare de sufrir. Cientos de sitios de todo el mundo denuncian ahí los abusos de la secta brasileña, y muchos periódicos revelan en sus países lo que LA PRENSA descubrió en Nicaragua, incluyendo palizas a periodistas dentro de sus templos y la negativa a brindar entrevistas.
La Iglesia Universal del Reino de Dios fue fundada el 27 de julio de 1977 por el autoproclamado obispo Edir Macedo Becerra, un ex cajero de lotería de Río de Janeiro, quien decidió fundar su propia secta tras pelearse por asuntos de dinero con socios miembros de la secta Salón de la Fe.
PODER Y ESCÁNDALO
Desde entonces, por medio de métodos agresivos para pedir diezmos, la secta se ha extendido de Brasil a Estados Unidos, Canadá y Latinoamérica. Han construido y rentado edificios en Europa, Asia y ahora África.
En Brasil cuentan con más de 2,000 templos y más de 10 millones de miembros. Allá son dueños de un banco, dos periódicos, revistas, 30 emisoras de radio y la red televisiva TV Récord con 25 repetidoras, según múltiples publicaciones internacionales.
Desde hace años la justicia brasileña investiga a los líderes por presuntas vinculaciones con cárteles de droga y lavado de dinero, evasiones fiscales, charlatanería y fraudes, sin obtener pruebas.
En Madagascar, este año, expulsaron a 20 “pastores” de esa secta, por haber quemado ejemplares de la Biblia e imágenes religiosas locales, además de exhortar a sus fieles a no pagar impuestos y donar ese dinero a la secta.
En México, en marzo pasado, diputados de diferentes partidos pidieron a la Secretaría de Gobernación que investigue las posibles irregularidades denunciadas contra la mencionada iglesia.
VORACES Y OFENSIVOS
La denuncia la interpusieron luego de múltiples quejas de fieles que se consideraban estafados, y denuncias periodísticas, incluyendo una donde se detalla que durante una sesión le pidieron a los fieles que no tenían dinero, que entregaran prendas, relojes y celulares.
En l995, un “obispo” disidente de la Iglesia Universal, relató que narcotraficantes colombianos habían entregado en l989 varios millones de dólares para la compra del Canal de televisión TV Récord y que Macedo utilizaba a la secta para lavar dinero, y mantenía una doble contabilidad para evadir al fisco.
La red televisiva Globo obtuvo un vídeo donde se observa en un templo de la secta a un “pastor” (Sergio von Helder) pateando y destrozando en pedazos la imagen de la Patrona de Brasil, Nuestra Señora Aparecida.
Mientras pateaba la imagen, von Helder decía: “¿Será que Dios, el Creador del Universo, puede ser comparado con un muñeco como éste? Esto no es ninguna cosa santa, no es ni Dios ni nada parecido”.
DESTRUCTORES
La información sobre la destrucción de imágenes religiosas de otras iglesias y denominaciones, que ha hecho la secta Pare de sufrir, no es nueva en Nicaragua.
En junio del 2001, LA PRENSA publicó una noticia en la que el entonces Vicario Episcopal de Carazo, monseñor Bismarck Carballo, denunciaba que miembros de Pare de sufrir aprovecharon una sesión para quebrar la cabeza de una imagen de San Antonio y otra de la Virgen María.
Carballo denunció que una familia de Jinotepe, que tenía un enfermo de cáncer, aceptó la visita de los “pastores” de la iglesia Oración Fuerte al Espíritu Santo, en su casa, para que hicieran una oración de sanidad, pero éstos tomaron las imágenes y las destrozaron cuando todos oraban.
DINERO O INFIERNO
Antiguos colaboradores de Pare de sufrir filtraron a los medios brasileños vídeos que resumen la teología de la prosperidad que proclama esa secta. La red Globo mostró imágenes del “obispo” Edir Macedo (fundador), enseñándole a sus “pastores” a pedir dinero: “¿Entienden cómo es? Si quieren ayudar, bien. Si no, pueden irse al infierno. O contribuyen o se condenan”.