- Después de casi 40 años de trabajo en las regiones autónomas
Sergio León C.CORRESPONSAL/BLUEFIELDS
Después de más de 39 años de llevar la palabra de Dios a todos los rincones de las regiones autónomas de la Costa Caribe de Nicaragua, el todavía párroco de la Catedral de Bluefields, José Wolf, abandonará su puesto de líder espiritual en la ciudad, para dirigir un centro de ancianos en Estados Unidos.
El sacerdote llegó en 1965 a Bluefields, proveniente de Wisconsin, Estados Unidos y posteriormente fue a predicar “las buenas nuevas” a la región de Puerto Cabezas (hoy Bilwi), refiere que ahí aprendió a hablar la lengua miskitu.
“Estuve en Puerto Cabezas, de ahí me enviaron a Siuna, después a Paiwas y posteriormente regresé a Bluefields, en esta ciudad me quedé durante cinco años, para después regresar a Puerto Cabezas para hacerme cargo de La Mosquitia (pastor de todos los miskitu en la RAAN), después fui a Nueva Guinea y a El Rama”, explicó Wolf.
“Estando a cargo de La Mosquitia en el año 1982 fui detenido por la Seguridad del Estado (DGSE) y me expulsaron del país. Tuve que irme hacia México, bajo el argumento de que yo era un peligro para la revolución, yo no era pro revolución, yo era pro pueblo”, señala el religioso.
“TODAVÍA TENGO COSAS EN LA MEMORIA”
El padre José Wolf abandonará la Costa Caribe el próximo 3 de enero y se dedicará a pastorear una casa de ancianos en su natal Wisconsin, previo a su jubilación.
Wolf reveló a LA PRENSA que el exilio obligado de los años 80 no duró mucho, debido a que los obispos del país protestaron y obligaron al gobierno sandinista a regresarlo a Nicaragua.
“Fueron tres meses que estuve fuera (en México), porque los obispos se opusieron a esa medida. Cuando regresé al país, la DGSE no aceptó que yo volviera a Puerto Cabezas, por lo que la Iglesia me envió a Nueva Guinea, ahí hubo más problemas (con la DGSE) porque yo estaba trabajando con los Derechos Humanos. Todo lo que ellos me hicieron yo lo he perdonado, porque ellos (los sandinistas) ya pidieron perdón a la Iglesia, pero todavía tengo todas esas cosas en la memoria”.
Una vida con los costeños
El padre José Wolf nació el 29 de mayo de 1937 en Wisconsin, Estados Unidos, y llegó a la Costa Caribe de Nicaragua cuando tenía 27 años, ahora a sus 67 años la debe abandonar después de casi cuatro décadas de llevar el Evangelio a los costeños de las regiones autónomas. En los primeros días del próximo año regresará a su país natal, donde dirigirá una casa de ancianos.