Fátima Tórrez González
Por el delito de asesinato atroz no hay atenuante ni agravante que valgan, pues la ley manda a que se imponga la pena máxima de 30 años de prisión, y fue lo que le decretó el juez Séptimo Penal de Juicio, Octavio Rosthschuh, a Manuel de Jesús Quintero López, alias “El Chaparro”, quien ultimó de 47 machetazos a su primo Manuel Ángel Rugama Castillo, de 20 años, hecho que estremeció a los pobladores del barrio Altagracia, el pasado 11 de marzo.
Junto a “El Chaparro” también fueron juzgados otros familiares, quienes el día de los hechos estaban ingiriendo licor y fueron calificados por el judicial como cómplices del delito de asesinato atroz.
El médico forense Walter Cuadra Aragón declaró durante el juicio que el cuerpo de la víctima fue totalmente mutilado y desprendidos sus miembros inferiores y superiores, lo que se puede constatar en las fototablas anexadas al expediente judicial.
“En el caso de los cómplices la ley establece que debe imponerse la mitad de la pena del delito consumado y es de 15 años de prisión”, señala en la sentencia condenatoria que le fue leía ayer por la tarde a los implicados.
Los que tienen calidad de cómplices son: Denis José Martínez Quintero, Byron Antonio Hernández Hernández, quien supuestamente llegaba a dormir, y José Manuel Quintero López, la persona que en su taxi les ayudó a escapar, pero que al final al tener conocimiento de los hechos les aconsejó que se entregaran a las autoridades.
La Fiscalía había desistido de la acusación para el taxista y para Hernández Hernández, pero el abogado de la familia de la víctima los volvió a acusar.
Jacqueline Quintero López, hermana del autor de los machetazos y quien trabajaba como doméstica en el Motel Vereda Tropical donde ocurrió todo, fue la única a quien el jurado de conciencia declaró inocente.