Amalia Morales [email protected]
Carlos Gómez, enfermero auxiliar de la galería, dice que las enfermedades más frecuentes entre los reos mayores son la hipertensión arterial, diabetes y como corolario el corazón. Entre ellos, hay un caso de epilepsia.
Gómez dice que si el penitenciario tiene medicamentos se los da. El penal tiene un presupuesto de apenas tres córdobas al mes para la salud de cada reo.
La estrechez presupuestaria impide que, por ejemplo, se pueda comprar la malla médica que necesitan cinco señores con hernia.
El precio de esa malla anda por los 300 dólares, dice el director médico del penal.