La policía garrotea a un grupo de manifestantes en Villaneda, cerca de la capital, Buenos Aires.

Violencia y muerte en Argentina

En los peores disturbios desde hace 6 meses, cuando asumió Duhalde, dos personas mueren en choques contra la Policía 90 heridos y 160 arrestados cerca de Buenos Aires EFE BUENOS AIRES.- Dos personas murieron, alrededor de 90 resultaron heridas o lesionadas y 160 fueron detenidas ayer en uno de los accesos a la ciudad de […]

  • En los peores disturbios desde hace 6 meses, cuando asumió Duhalde, dos personas mueren en choques contra la Policía
  • 90 heridos y 160 arrestados cerca de Buenos Aires

EFE

BUENOS AIRES.- Dos personas murieron, alrededor de 90 resultaron heridas o lesionadas y 160 fueron detenidas ayer en uno de los accesos a la ciudad de Buenos Aires, durante el más violento enfrentamiento entre policías y manifestantes ocurrido en los casi seis meses que lleva Eduardo Duhalde en la Presidencia argentina.

Durante los incidentes, dos autobuses ardieron, decenas de coches fueron dañados y las vidrieras de varios negocios destrozadas, en medio de enfrentamientos y persecuciones que incluyeron disparos de fuego real, balas de goma, granadas de gas lacrimógeno, piedras y palos.

Los disturbios se produjeron en las inmediaciones del Puente Pueyrredón, el principal acceso a la capital argentina desde el sur, adonde cientos de desempleados y militantes izquierdistas quisieron bloquear el tráfico en demanda de trabajo y alimentos.

La Policía, que tenía órdenes de evitar el bloqueo, les esperaba en el lugar con más de un centenar de agentes, mientras muchos de los manifestantes se presentaron con sus caras tapadas por pañuelos, palos y piedras.

Una vez en el puente, la Policía quiso aplacar algunas agresiones y disparó granadas de gas lacrimógeno, por lo que, en segundos, cientos de personas echaron a correr en medio de detonaciones y entre una lluvia de piedras.

El puente fue desalojado enseguida, pero los agentes de seguridad persiguieron a los activistas más belicosos, que causaron todo tipo de destrozos mientras trataban de alejarse de la guardia de seguridad.

Fuentes del Hospital Fiorito, adonde ingresaron los dos cadáveres, dijeron que las dos víctimas fueron alcanzadas por balas de plomo.

Varias horas después de producidas las dos muertes, ningún informe oficial había aclarado las circunstancias en que se produjeron los decesos, al menos hasta el cierre de esta edición de LA PRENSA.

El jefe de la operación policial, el comisario inspector Alfredo Franchiotti, aseguró que sus subordinados no usaron fuego real en la represión, sino balas de plomo, granadas de gas lacrimógeno y largos bastones de madera.

Franchiotti dio una conferencia de prensa con una herida en el cuello causada por el roce de una bala, mientras un hilo de sangre le corría por la cara debido a un puñetazo propinado por una manifestante.

Se mostró sorprendido por el grado de violencia que mostraron los “piqueteros” que intentaban bloquear el puente. “Yo aseguro que venían a combatir”, indicó el oficial de la Policía.

DENUNCIAN «BRUTALIDAD POLICIAL»

Las organizaciones humanitarias denunciaron que la Policía actuó con brutalidad en la represión y que entró en casas y sedes de partidos políticos en su afán por perseguir a los violentos.

“Reprimieron a mujeres y niños en forma indiscriminada”, se lamentó el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel.

Nora Cortiñas, de las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, opinó que en estos disturbios actuaron agentes de los “servicios de inteligencia”, aparentemente con afán de provocar.

“Es una estrategia de intimidación”, añadió Cortiñas, quien también denunció que los vecinos de Buenos Aires que habitualmente se reúnen en asambleas populares “están amenazados” desde hace tiempo.  

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