- Informe preliminar de la Cepal ubica a Nicaragua como una de las economías menos dinámicas de la región latinoamericana y del Caribe
- Las elecciones y el entorno adverso del exterior provocaron distorsiones palpables a lo interno del país
Gustavo Ortega Campos [email protected]
En este año que concluirá en cinco días, la economía nicaragüense se ubica como una de las menos dinámicas de la región. Según las previsiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), nuestro Producto Interno Bruto (PIB) crecerá sólo dos por ciento.
En 1999, el PIB de Nicaragua se expandió un 7.4 por ciento, y el año pasado lo hizo en un 4.7 por ciento, recordó en su análisis preliminar la Cepal. Pero a pesar de los desequilibrios, el informe destaca que la inflación se “portó bien”, pues sólo registró una variación del 5.8 por ciento, frente a un 9.9 por ciento registrado en el 2000.
La principal entidad de análisis económico de la región indica que “el menor crecimiento del PIB nicaragüense está directamente asociado con el entorno externo desfavorable, con un elevado déficit fiscal y con la persistencia de dificultades en el sector bancario”.
A la vez que señala como “factor determinante” la incertidumbre propia de las recientes elecciones presidenciales, que otorgaron el triunfo al candidato del partido de gobierno Enrique Bolaños, y a su compañero de fórmula, José Rizo Castellón.
Según la Cepal, las elecciones provocaron un retroceso de la inversión privada y de los flujos de la cooperación financiera internacional, aspectos que fueron advertidos por la empresa privada en las semanas previas al cuatro de noviembre.
La coyuntura adversa, explica el informe, afectó los resultados fiscales, cuyos ingresos aumentaron sólo un 1.2 por ciento en los primeros nueve meses del año, lo que obligó al gobierno a reducir sus desembolsos, “principalmente los gastos de capital, que cayeron en un 21 por ciento, lo cual erosionó la efectividad del sector público como elemento dinamizador de la economía”.
La Cepal comenta que después de los altos niveles registrados durante el programa de reconstrucción ejecutado tras el paso del huracán Mitch, que azotó el país a finales de octubre de 1998, la inversión pública retrocedió este año, lo mismo que la privada en el sector residencial, lo que se tradujo en una intensa desaceleración en la construcción.
Respecto al comercio exterior, señala que las exportaciones se contrajeron más que las importaciones (un 4.7 por ciento frente a un 1.6 por ciento), sobre todo por la disminución de las ventas de productos tradicionales (-18.5 por ciento), determinada a su vez por el derrumbe de los embarques de café (-40.3 por ciento), como consecuencia del desplome de los precios internacionales de este producto.
NOTICIA RELACIONADA: