William Briones Loáisiga [email protected]
Aunque la reciente encuesta de M&R denota que el Consejo Supremo Electoral (CSE) ha mejorado en su maltrecha credibilidad, llegando esta vez al 54.2 por ciento de los encuestados que desconfían de su labor, el Instituto Republicano Internacional (IRI) advirtió que durante las elecciones del próximo cuatro de noviembre el abstencionismo se ha elevado por culpa del Poder Electoral.
“La inhabilidad o falta de voluntad por parte del CSE en asegurar la participación de todos los nicaragüenses en las elecciones, disminuye el nivel de confianza en un proceso electoral que ya por sí causa preocupación. El IRI teme que esta falta de confianza provoque altos niveles de abstencionismo el día de las elecciones”, indica el informe del grupo de observación.
Durante su estadía en Nicaragua, el IRI escuchó las quejas de ciudadanos en Managua, Matagalpa y la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), que aseguraron haber sido excluidos del proceso de cedulación, por lo que no podrán votar a menos que les entreguen un documento supletorio.
“La posible exclusión de estos nicaragüenses del proceso electoral es de suma preocupación, especialmente en el contexto de un país que aún sigue forjando su camino hacia la democracia participativa. A medida que se acerca el día de los comicios, la posibilidad de que muchos sean excluidos del proceso se hace cada vez más irremediable, por lo que el IRI teme que el proceso electoral sea seriamente comprometido”, indica.
El IRI propuso al CSE “un plan agresivo de distribución de credenciales de votación, a fin de garantizar la participación de todo nicaragüense que la haya solicitado. Al 31 de agosto, más de 225,000 cédulas quedaban sin distribuir. Esta cifra no contempla las más de 125,000 credenciales a ser elaboradas hasta el cinco de septiembre. Un esfuerzo inadecuado podría afectar el proceso y arriesgar aún más la pureza de las elecciones”, advierte el grupo de observación.