Robert Andrew Campbell, originario de la Costa Atlántica, no es el típico estudiante de cuarto año que cuelga de su hombro un bolso cargado de unos cuantos libros y cuadernos de más. Cada artículo escolar en su mochila es para él como un pincel que pinta delicadamente cada día un gran futuro, un brillante profesional de los números.
Su dedicación de cuatro horas diarias a los estudios y su pasión por los cálculos matemáticos, lo llevó a enfrentarse ante los mejores y llevarse el primer lugar en las Olimpiadas Matemáticas a nivel nacional. A sus quince años levanta con orgullo la bandera de la victoria y el nombre del Colegio Nicaragüense Francés “Víctor Hugo”, centro escolar que lo formó desde sus primeras letras.
– ¿Qué te motivó a participar en las olimpiadas matemáticas?
RC.- Mi profesor me dijo un día que estábamos haciendo sistemático, que si me gustaría participar en el concurso de las olimpiadas matemáticas. Luego se lo notificó al señor director. Me inscribí y así inició la jornada.
– ¿Por qué te gustan las matemáticas?
RC.- Simplemente porque es una ciencia exacta en la cual uno halla diferentes formas de encontrar ciertos resultados. En otras materias no podemos tener esa variedad o formas de encontrar una respuesta. Creo que mediante las matemáticas podemos hallar con más facilidad una solución y una mayor emoción que lo incita a uno a querer aprender otras cosas.
– ¿De niño habías participado en otros eventos similares?
RC.- En concursos de matemática no, hasta ahora lo hago. Sí lo hice en concursos de ortografía y en sexto grado de mejor alumno.
– ¿Cómo dividís tu tiempo entre la diversión y el estudio?
RC.- Creo que cuando se estudia, se divierte. Pero si nos referimos a diversión, existen prioridades. Se prioriza primero el trabajo, pero cuando se tiene tiempo o se puede tomar el camino para respirar, pues me divierto navegando en Internet o en videojuegos.
– ¿Tienes novia?
RC.- No tengo aún.
– Pero creo que en un futuro piensas en alguien. ¿Cuáles son las cualidades que buscas en una muchacha?
RC.- Todavía no estoy seguro si me gustaría responder a esa pregunta.
– ¿Cuál es la fórmula adecuada para llegar a ser un cerebro de las matemáticas?
RC.- Bueno, la formula sería querer hacerlo, más profesores, más la ayuda de ciertas personas, que son el apoyo necesario para realizar todas mis tareas, daría una suma total de buen alumno en las matemáticas.
– ¿Qué papel han jugado tus padres en tus triunfos?
RC.- Mi mamá principalmente me ha apoyado en todo lo que he hecho, ella es una persona que se alegra mucho de las conquistas y los triunfos que logro en la vida.
– ¿Ya tienes definido qué carrera estudiarás en el futuro?
RC.- Me gustaría estudiar Ingeniería en Sistemas, pero primero tengo que terminar el bachillerato y después veremos, porque las cosas cambian y no se sabe qué va a llegar en el mañana.
– ¿Qué esperas para el futuro?
RC.- Me gustaría tener éxito, por supuesto en la carrera que vaya a escoger. Terminar la universidad y conseguir un postgrado, para lograr ser alguien importante en la vida. No quedarme dentro del grupo de cualquiera puede lograrlo, sino superarlo y probarme a mí mismo que puedo hacerlo mucho mejor.
– ¿Tienes facilidad de aprendizaje?
RC.- Tal vez no tenga tanta facilidad para aprender rápidamente, pero si algo a mí me intriga no lo dejo pasar, busco la manera de encontrar la solución al problema o busco ayuda, pero no me quedo estancado.
– Se dice que los chicos feos o los tontos son los más inteligentes. ¿Qué opinas al respecto?
RC.- Pienso que ambos pueden desarrollar la misma capacidad, porque la inteligencia no está en el exterior sino en el interior, en su aplicación. En el deseo de estudiar es donde se encuentra la verdadera inteligencia y no en lo físico.
– ¿Ahora que te das cuenta de que sos el mejor alumno en las matemáticas a nivel departamental, cambiará esto de alguna manera tu vida?
RC.- No creo que sea un cambio drástico en mi vida. Sí, me doy cuenta que es algo que no todo el mundo logra, pero tampoco es algo que puedes decir ¡aquí me voy a quedar!, ¡ya se acabó!, más bien esto me da el valor, la fortaleza para seguir cosechando más triunfos.
– Me di cuenta que tu profesor te ayudó muchísimo en la jornada de preparación. Háblame un poco de eso.
RC.- Mi profesor José Calero Montenegro, se acercó a mí y me comenzó a decir que veía en mí la posibilidad de participar en las olimpiadas matemáticas. Él siempre puso su fe en mí, confió en mí y eso se lo agradezco mucho, porque se esforzó más, aún tomando su tiempo libre, para dedicarlo al estudio conmigo.