Irving Dávila, integrante de uno de los grupos disidentes sandinistas más importantes, considera que uno de los problemas que atraviesa el Frente Sandinista, es “la incoherencia entre acción y discurso” al hablar de la lucha contra la pobreza y el neoliberalismo, por lo que considera que la discusión sobre candidaturas debería estar en un segundo plano frente a la necesidad de establecer un programa de nación.
En su opinión, este contrasentido obedece a razones “electoreras” y no aborda los problemas reales del país, por lo cual su grupo está luchando para que la discusión se dé a la inversa y no “forzada con mecanismos fraudulentos internos en cada partido”.
Actualmente este grupo disidente, del que también forman parte el general retirado Hugo Torres y otros connotados sandinistas, está trabajando en un Plan de Nación que pretenden cotejarlo con distintas agendas que en forma dispersa están elaborando varios grupos e instituciones en el país.
La idea es que una vez que exista un plan de consenso se presente a los partidos para su ejecución y se asuma independiente de quien gane las elecciones. “Hablar de candidaturas no resuelve el problema del país, sino el problema de poder de los partidos”, señaló el dirigente.