- Afectados declaran haber pasado un susto inolvidable
Amalia Morales [email protected]
Ni el infarto que estremeció su corazón, hace dos meses, le produjo tanto miedo a Francisco García (70) como las consecuencias que le trajo engullir un cebiche de ostras.
“El cuerpo se me puso tan livianito que no podía ni caminar”, dice García, uno de los 26 intoxicados por consumo de mariscos contaminados por la marea roja, que fueron atendidos en el Hospital Enrique Baltodano de Liberia en Guanacaste, Costa Rica.
El anciano que vive en el Barrio San Martín, en el sector de la Playa El Coco, ubicado al oeste de Liberia, explica que sólo comió unas cuantas, pero lo suficiente para que su cuerpo se paralizara y se llevara el peor susto de su vida. Creyó que no saldría ileso de esa gravedad.
Sin embargo, la recuperación llegó en cuestión de horas. Con la oportuna colocación de sueros de rehidratación y de inyecciones de sodio y potasio empezó a volver a la normalidad.
García compartió esa emergencia con dos de sus 12 hijas, Zulema y Josefa, quienes con el viejo pescador degustaron el cebiche de ostras.
Zulema García (36) sintió que la garganta y la lengua se le adormecieron. “Para mí las ostras no existen”, dice tajante García y asegura que no volverá a comerlas aún cuando el mar vuelva a la normalidad.
Nicaragüenses intoxicados
En el asentamiento que está a la par del Barrio San Martín también resultó enferma una familia de 15 nicaragüenses.
Jamileth Alvarado dice que su marido no podía ni caminar “ni agarrado de un palo de escoba”. Su hija Fátima de tres años también estuvo bamboleándose luego de comer un cebiche de ostras, hace unos 15 días.
Alvarado dice que ella también comió cebiche ese día y que estuvo intoxicada, pero se recuperó más rápido que el resto de su familia.
Angela María Castillo, cuñada de Alvarado, dice que el plato de ostras le puso el cuerpo “aguado aguado”. En la casa de Castillo se enfermaron de lo mismo su esposo, su hermana con cinco meses de embarazo y su hija. Todos se recuperaron a pocas horas de ser atendidos. Entre sonrisas nerviosas, todos confiesan que ahora sienten temor de comer ese tipo de mariscos.
INTOXICACIONES CONTROLADAS
Hasta el siete de diciembre el Hospital Enrique Baltodano de Liberia registró el ingreso de 26 personas intoxicadas por consumo de mariscos contaminados por la marea roja, según detalló la médica Zeidyn Herrera, directora general del hospital.
– Herrera detalló que hubo una oscilación de pacientes por intoxicación de 30 a 34 personas en esos días, los que fueron atendidos con sueros de rehidratación e inyecciones de sodio y potasio.
– Salvo una persona, que estuvo alrededor de 48 horas en observación, el resto de los ingresados fue dado de alta a las pocas horas.
– Herrera dice que los resultados demuestran que la población ha tomado en cuenta el llamado que las autoridades hicieron de no consumir algunos mariscos como mejillones, ostras, conchas entre otros.
– Se supo que hasta hoy en conferencia de prensa las autoridades de los ministerios de Salud, de Agricultura y Ganadería y el INCOPESCA harán públicos los resultados de las últimas muestras del agua.