- El apoyo gubernamental, el crédito y la tecnificación son elementos necesarios para el desarrollo apícola en Nicaragua, que podría ser una alternativa viable para la economía nacional
Mercedes Peralta – [email protected]
LEON.- Una actividad silenciosa que se desarrolla sin apoyo institucional, a pesar de contribuir a la armonía de la naturaleza, es la producción apícola.
El desaparecido apoyo gubernamental y la atención a la apicultura, el crédito bancario y tecnificación que en el pasado brindaban entidades como el Ministerio de Agricultura y Ganadería, el extinto Banco Nacional de Desarrollo y el Organismo internacional Care, son elementos que afectan el desarrollo de la apicultura.
INTENTAN RESCATAR APICULTURA
Desde hace unos tres años, en El Sauce y León, los pequeños apicultores hacen esfuerzos para rescatar la apicultura, pero tomando en cuenta la protección del medio ambiente.
Pablo Urbina Cerros, Ingeniero en Ecología y funcionario del proyecto “Manuel López” de El Sauce, manifiesta que aquí existe una cooperativa con 36 apicultores que tienen menos de 50 colmenas cada uno llamada La Flor.
“Estos tienen problemas de comercialización pero hacen esfuerzos concretos con los Estados Unidos para exportar miel”, agregó.
INICIATIVA COMUNAL
En la comunidad San Pedro, localizada en el kilómetro 85 carretera León-Managua, descubrimos a Wilfredo Meléndez Guido (29), campesino técnico agrícola, quien se inició en la apicultura como obrero en la polinización de melones, en una finca privada.
Su amor a la naturaleza lo llevó a crear un vivero con plantas de múltiples variedades para reforestar su comunidad con el apoyo del organismo no gubernamental Funproteca.
Actualmente se dedica a vender plantas. El vivero es autosostenible y cría abejas para la producción de miel, también con el apoyo inicial del mismo ONG.
“El vivero me sostiene el apiario. Produzco 4 barriles de miel en el año que vendo en el mercado local a 15 córdobas el litro. Pero sobre todo, genero oxígeno, leña y doy beneficio al mundo”, expresa.
NO HAY APOYO
La licenciada Miriam Corrales, del departamento de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, Campus León, una de las organizadoras del primer Seminario Avances y Perspectivas del Desarrollo Apícola en Nicaragua, realizado en 1996, reconoce la falta de apoyo a este sector, a pesar de su importancia.
“La apicultura es una probable fuente de trabajo en el sector campesino. Es una lástima que los apicultores hayan perdido todo apoyo, porque además que la polinización de abejas aumenta hasta en un 40 por ciento la producción de melones, la apicultura contribuye al manejo de recursos naturales”, expresó.
“Las abejas además de miel producen polen, propóleos, jalea real y la cera, pero en Nicaragua sólo utilizamos la miel y la cera, ésta para el sellado de envases y otros usos en la industria”, indicó.
El apoyo gubernamental el crédito y la tecnificación son elementos necesarios para el desarrollo apícola en Nicaragua que podría ser una alternativa viable para la economía nacional.
APERTURA DE MERCADO
Centenares de apicultores trabajan marginados. Algunos con iniciativa de abrirse mercado en Estados Unidos, para exportar miel; éstos demandan ayuda a entidades estatales y no gubernamentales.
ABEJAS PRODUCTORAS
– Los apicultores han trabajado con dos tipos de abejas europeas y africanizadas en Nicaragua, esta última agresiva, su período de vida es de uno a dos años.
– Una colmena de dos o tres cuerpos tiene casi 60 mil obreras, 20 mil pecoreadoras, 20 mil nodrizas y 20 mil en limpieza.
– Las crías de las abejas adultas (obreras, reinas y zánganos) están sujetas a enfermedades causadas por virus, bacterias, hongos y ácaros.
– La miel y el polen tienen gran cantidad de vitaminas, proteínas y minerales.
– La abeja es utilizada para la polinización de naranjas, melones, sandías y ayotes, entre otros productos.