- Aseguran que quiere deportar a enfermera, por venganza personal del presidente
Benjamín Blanco [email protected]
Dirigentes de la cooperativa “María Luisa Ortiz” de Mulukukú, denunciaron ante la Procuraduría de los Derechos Humanos lo que consideran “abuso de autoridad y la violación a la seguridad pública” de parte del presidente Arnoldo Alemán, contra la ciudadana norteamericana Dorotea Granados.
Granados es una extranjera de 70 años, con 12 años de residir en Nicaragua, de los cuales diez años ha trabajado en Mulukukú.
“El viernes 8 de diciembre, a las 4 de la mañana dos patrullas de la Policía llegaron a Mulukukú a buscar a la señora Granados, con una orden de captura porque supuestamente Migración y Extranjería había ordenado su deportación”, dijo Sequeira.
La Policía Nacional emitió un comunicado calificando el operativo como “auxilio policial” a las autoridades de Gobernación y Migración, pero una fuente de la misma institución reveló que el despliegue de fuerzas contra la anciana, lo originó una orden del ministro de Gobernación José Marenco Cardenal y de José Rivas, director de Migración.
Marenco Cardenal prefirió guardar silencio sobre el caso, prometiendo una conferencia o nota de prensa para hoy. El director de Migración también evadió el tema.
La vicepresidenta de la cooperativa considera que todo se trata de una venganza personal del Presidente de la República, a quien el vicealcalde de Mulukukú le habría dicho que en la clínica donde trabaja la norteamericana sólo atienden a mujeres sandinistas.
El presidente Arnoldo Aleman negó anoche que existan motivos personales en este caso, y adujo que si existe presión contra Granados es porque ella tiene la visa vencida, entre otras anomalías migratorias.
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