- El Buró “Molina, Palacios y Asociados” estudia los escenarios jurídicos y políticos a favor de Oscar Espinosa Villarreal desde septiembre del 2000, meses antes de su arribo al país
- Oscar Espinosa tenía varias opciones de refugio, entre ellas Brasil y Canadá, pero escogió acá
Eduardo Marenco [email protected]
Los abogados de Oscar Espinosa Villarreal intentarán evitar que el juez que sea nombrado por la Corte Suprema de Justicia (CSJ), para llevar a cabo el “interrogatorio de reconocimiento” de su defendido, dicte una orden de arresto provisional que lo encarcele en Managua, según fuentes y analistas consultados por LA PRENSA.
Para dar una “muestra de buena voluntad” y demostrar que Espinosa Villarreal no desea fugarse de Nicaragua, este diario conoció extraoficialmente que sus abogados defensores entregaron el pasaporte de Espinosa a “una autoridad del Gobierno”, cuya identidad no fue posible determinar, pero que dijeron podría relacionarse directa o indirectamente al área de Migración.
Mientras tanto, el Gobierno mexicano a través de su Canciller Jorge Castañeda, tal como publicó ayer LA PRENSA, expresó a su homólogo nicaragüense, Dr. Francisco Aguirre Sacasa, que para ellos la extradición de Espinosa es un “tema de primer orden”.
ESCOGIERON A NICARAGUA
De acuerdo a fuentes judiciales muy bien informadas, el Bufete Molina y Palacios estudia la defensa de Oscar Espinosa Villarreal desde la segunda semana de septiembre del 2000, es decir casi tres meses antes que se hiciera pública su presencia en Nicaragua.
Espinosa, contactado con el equipo local de abogados por medio de sus abogados mexicanos, exploró varias opciones de “refugio político”, entre las que estaban Canadá, Costa Rica, Brasil –donde está Gloria Trevi– y Nicaragua.
¿Por qué se decide por Nicaragua? Según nuestras fuentes por los siguientes factores: No estaba circulado acá por Interpol, el Tratado de Extradición le permitiría ser juzgado únicamente por peculado, gracias a una negociación que le garantizaría “protección política”, y porque la custodia de la Policía Nacional puede garantizarle la vida.
De acuerdo a fuentes judiciales consultadas, Espinosa Villarreal, acusado de peculado por el orden de los 45 millones de dólares, seleccionó al Bufete Molina y Palacios por ser abogados “muy bien relacionados”, a distintos niveles del poder político.
QUIEN ES QUIEN
El Buró Jurídico Corporativo “Palacios, Molina y Asociados” es uno de los mejor “relacionados” de Nicaragua, al estar constituido por un influyente staff de abogados con altos contactos políticos, económicos y diplomáticos.
“Sus abogados se han desempeñado con éxito en gestiones administrativas ante las diferentes instancias de los Poderes del Estado, así como con partidos políticos, medios de comunicación y grupos de opinión; es decir, en todas las actividades de cabildeo”, dicen orgullosos en su sitio de internet.
El director del Buró es el doctor Yalí Molina Palacios, un conservador “de cepa” que fue diputado suplente e incorporado por un período de tiempo como diputado propietario ante la Asamblea Nacional Constituyente por el Partido Conservador, así como en otro período al Congreso Nacional, en los años setenta. Es director del organismo no gubernamental “Hagamos Democracia” y “Nicaragua Nuestra”.
El segundo abogado del staff es el doctor Raúl Palacios Román –primo del doctor Molina–, quien brindó asesoría legal a tiempo completo en “Bienes Raíces, S.A.” (B.I.R.S.A.) e Inmobiliaria de Ahorro y Préstamo, S.A (I.A.P.S.A.), durante los años setenta. Actualmente es director general de Asesoría Legislativa de la Asamblea Nacional de la República de Nicaragua y está asociado al Buró Jurídico Corporativo.
Durante los tres períodos legislativos en los que el doctor Iván Escobar Fornos fue presidente de la Asamblea Nacional, Palacios fue su mano derecha y ha sido un hombre de entera confianza del Presidente Arnoldo Alemán en el Parlamento nicaragüense.
El tercer integrante es el doctor Francisco “Paco” Fiallos Navarro, quien además de tener una impresionante hoja académica en el exterior, se le considera una “figura cercana” a las autoridades eclesiales nicaragüenses, especialmente al Cardenal Miguel Obando.
Tras el triunfo sandinista contra Somoza, fue Viceministro y Ministro Interino de Relaciones Exteriores y luego embajador de Nicaragua en Canadá, Estados Unidos, hasta que desertó. Posteriormente, durante la administración de doña Violeta Barrios de Chamorro fue su representante ante la Santa Sede, y la Soberana Orden de Malta; y miembro del Tribunal Permanente de Arbitraje de la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Regresó al país después de 1997 y se colocó en la Universidad Católica UNICA.
El staff de abogados lo completan la licenciada Soraya Montoya, una abogada ligada al sandinismo y ex administradora del Diario Barricada; así como Patricia García Moncada, una joven catedrática universitaria.
TODO ESTABA LISTO A SU ARRIBO
– Cuando Espinosa llega a Nicaragua, el pasado 12 de noviembre, su solicitud de asilo y demás documentos ya están redactados solamente para ser firmados y los escenarios jurídicos y políticos están calculados, incluyendo la extradición o el asilo político. Para evitar ser juzgado en su país, se introdujo la solicitud de asilo político, aseguró nuestra fuente.
– “Espinosa es una persona desconfiada, muy observadora, seguro de sí mismo y calculador”, afirmaron fuentes periodísticas mexicanas.
– Fuentes de la Embajada de México afirmaron a LA PRENSA que la presión de la Cancillería de su país “es fortísima” y demandan “discreción y hermetismo”. En un primer momento, cuando se solicitó su arresto y extradición, se asegura que el gobierno de ese país mandó un jet privado y lo puso a la disposición para asegurar el retorno de Oscar Espinosa, a quien Jaime Morales Carazo calificó de “pájaro de alto vuelo”.