- Falta inventario y ordenamiento del bosque, opinan ambientalistas
Mariela Ocón Rodríguez [email protected]
A juicio de los ambientalistas de la Organización SOS Ambiente, y Colegio de Biólogos y Ecólogos de Nicaragua (Coben), desde hace más de 20 años cuando no existía una actividad maderera fuerte, desaparecían 600 mil hectáreas de bosque anuales.
“Hoy la deforestación oscila en aproximadamente 150 mil hectáreas y no las 100 mil que maneja Inafor. Aquí al bolsazo dicen las cifras. Aún no hay un estudio minucioso del inventario forestal debido a la falta de interés y leyes forestales por parte de las autoridades”, precisó David Ríos, miembro de Coben.
Según Ríos, en Nicaragua prevalece una cultura extractiva en relación al bosque, dejando en el olvido la necesidad de irrigar el bosque.
Kamilo Lara, presidente de SOS Ambiente, señaló que el tráfico de madera se remonta a muchos años atrás debido a la falta de ordenamiento de las instituciones controladoras del bosque.
“Hay que realizar una moratoria de extracción de exportación por 10 años para que exista una regeneración del bosque y los dueños de tierras se dediquen a cultivos perennes en áreas abandonadas”, explicó.
Según cifras de los ambientalistas, 750 mil hectáreas se dedican a cultivos anuales y 950 mil para cultivos de legumbres y hortalizas, el 70 por ciento del territorio nacional se dedica al sector forestal.
“No hay bosques, lo único que queda son las Reservas Indio Maíz y Bosawás. Aunque están siendo presionadas por el despale”, mencionó Ríos.
Lara explicó que hasta la fecha no existe manera ni interés de ordenar los bosques porque el Inafor “lo que realiza es un relajo y no un sistema de control de los bosques”.
“Caímos en el error de los años 80. Por un lado se lucha por volver a Nicaragua el granero de Centroamérica y por otra proteger el bosque”.
Ambos ambientalistas coinciden en que debe iniciar un plan de desarrollo de país que motive el manejo sostenible y preservación del producto para aprovecharlo en turismo, investigación, medicina y producción de especies propias del bosque.
“El anteproyecto de ley debe ser para buscar un ordenamiento y mejorar las condiciones de los bosques y no sostener intereses de ciertos grupos”, manifestó Ríos.
Por su parte, Lara dijo que “las leyes y anteproyectos siempre son tan débiles que las denuncias quedan ahí y no resuelven los casos porque la mafia está organizada y no hacen nada”.
Ambos directivos de los organismos ambientalistas sugieren que se realice nuevamente el proceso de consulta del anteproyecto de ley forestal para que exista un verdadero “reordenamiento de las comisiones donde defiendan y trabajen en pro del recurso forestal y no por interés”.
LEGISLACION FORESTAL EN NICARAGUA
La legislación forestal en Nicaragua parte de la Ley de Conservación de los Bosques, de 1905 y reúne hasta las fecha 23 disposiciones más que van desde Reglamentos hasta Decretos Ejecutivos, con lo que el Estado ha pretendido regular y controlar esta actividad.
– Desde 1992 se proyectaron esfuerzos para trabajar en la reactivación de las leyes forestales, con el “Plan de Acción Forestal de Nicaragua, Pafnic, cuyo objetivo era constituir bases para la toma de decisiones del gobierno en lo que se refiere políticas y estrategia del desarrollo forestal sostenible.
– El Plan estaba enmarcado dentro de la Estrategia de Conservación del Desarrollo Sostenible de Nicaragua,.
– En ese entonces, Pafnic señalaba que la legislación forestal no había contribuido en nada a frenar el avance de la frontera agrícola y que no atacaba las causas de la deforestación.
– Indicaba que no bastan leyes para evitar el problema si no se atacan las verdaderas causas de la deforestación.
– La meta era entregar una propuesta de Ley Forestal antes de finalizar el año 1992. Desde entonces, se han venido realizando esfuerzos institucionales, de la empresa privada y la sociedad civil por lograr dotar al país de un marco jurídico, pero el proceso se ha visto frenado.
Fuente: Memoria del IV Congreso Forestal.