Un policía antimotines carga su arma mientras sus colegas someten a unos manifestantes de los centenares con los que chocó la Policía francesa en Niza. (Abajo) Un manifestante arroja una piedra a los policías antimotines. LA PRENSA/AP.

Europa: reforma o estancamiento

Arranca crucial Cumbre de ‘Los Quince’ que debe decidir cómo funcionará la Unión Europea tras inclusión de nuevos miembros Para no empantanarse, la UE tiene que apartarse del principio de unanimidad en toma de decisiones en ciertas áreas EFE y EL PAIS Niza, Francia.- Los gobernantes de la Unión Europea (UE) comenzaron el jueves los […]

  • Arranca crucial Cumbre de ‘Los Quince’ que debe decidir cómo funcionará la Unión Europea tras inclusión de nuevos miembros
  • Para no empantanarse, la UE tiene que apartarse del principio de
    unanimidad en toma de decisiones en ciertas áreas

EFE y EL PAIS

Niza, Francia.- Los gobernantes de la Unión Europea (UE) comenzaron el jueves los trabajos del Consejo Europeo de Niza que debe acordar la reforma de las instituciones comunes y abrir la puerta de la Unión a una docena de nuevos países miembros.

La cumbre se produce “en un momento decisivo, justificado esencialmente, pero no sólo, por las exigencias de la ampliación”, dijo a la prensa el anfitrión, el presidente francés Jacques Chirac, poco antes del inicio formal de la primera sesión de trabajo de los Quince.

“La Unión Europea de hoy”, añadió Chirac, “no puede funcionar de forma eficaz con un número creciente de participantes”.

¿POR QUE ESTA CUMBRE ES TAN IMPORTANTE?

Los dirigentes de la Unión abordan la cita de Niza con los siguientes datos sobre la mesa: hoy la Unión Europea cuenta con 15 países y 375 millones de habitantes.

Cuando se incorporen en los próximos años los ahora candidatos, la Unión estará compuesta por 27 países (sin contar Turquía) y 480 millones de habitantes. Si los líderes europeos no logran acomodar las actuales instituciones a la nueva situación y no pactan un nuevo reparto de poder, la futura UE no podrá funcionar. No es casual que Niza se abriese con una reunión de los líderes de los Quince con los de los 12 países candidatos.

LA DIVERGENCIA FRANCO-ALEMANA

Uno de los principales escollos que deberán superarse en la Costa Azul francesa será el del enfrentamiento entre los dos grandes fundadores de la UE: Alemania y Francia. Berlín ha dejado claro que desea hacer valer su peso demográfico (82 millones de habitantes) para tener más votos que ningún otro país en el Consejo de Ministros de la Unión.

Francia responde que, tras la Segunda Guerra Mundial, la UE se creó sobre la base de un equilibrio inalterable de poder entre ambos países.

El pulso entre los dos indiscutibles pilares de la Unión ha provocado un verdadero terremoto en los días previos a la cumbre. Pero los propios protagonistas se han encargado de quitar hierro al conflicto al asegurar que la reunión no fracasará por esa discrepancia concreta.

Berlín ha hecho más hincapié que París en que “no se trata de una cuestión de prestigio”, en frase del ministro Joschka Fischer, y que Alemania será flexible con tal de salvar la cumbre, a pesar de contar con el apoyo del resto de países para lograr su objetivo.

El apoyo más explícito a la tesis alemana procede de España y de Holanda, porque también verían facilitados sus objetivos. En el caso de España, tener votos suficientes como para ejercer el mismo peso específico que Alemania, Francia, Italia o Reino Unido, es decir, poder bloquear decisiones con el apoyo de dos de esos países; y en el caso de Holanda, lograr más votos que su vecina Bélgica, porque tiene cinco millones más de habitantes.

Berlín ya ha asegurado que, aunque no gane su pulso con Francia, apoyará las pretensiones de Madrid y Ámsterdam.

LA PROMESA DE ADENAUER

– Uno de los argumentos que ha utilizado estos días Francia para oponerse al deseo de Alemania de tener más votos que ningún otro país en el Consejo de Ministros de la UE ha sido un comentario hecho en 1951 por el entonces Canciller (jefe de Gobierno) Konrad Adenauer al dirigente francés Jean Monet.

– El comentario, recogido la pasada semana en el diario francés Le Monde, se refiere a la promesa expresada por el entonces canciller alemán, según cuenta Monet en sus memorias:

– “Cuando el canciller me recibió en Bonn el 4 de abril de 1951, yo le dije al iniciar nuestra reunión: ‘Estoy autorizado a proponer que las relaciones entre Alemania y Francia en la Comunidad sean regidas por el principio de la igualdad, tanto en el Consejo como en la Asamblea y en todas las instituciones europeas, actuales o ulteriores (…), sea la Alemania del Oeste o esté reunificada (…)”.

– “Usted sabe cómo estoy comprometido con la idea de la igualdad de derechos para mi país en el futuro, me respondió Adenauer. (…) Estoy feliz de dar mi pleno acuerdo a vuestra proposición, ya que yo no concibo la Comunidad si no es sobre la base de una igualdad total…”. (El País, España, 7 dic. 2000)  

Internacionales

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí