- En Nicaragua se celebró La Purísima Concepción de María. Muchas familias, pese a necesidades en sus hogares, colocaron los altares de la Virgen y recibieron a miles de personas que uniendo sus voces gritaban: ¿Quién causa tanta alegría?
La tradicional Gritería se realizó ayer a lo largo de nuestro país. En ciudades como Masaya las acciones de gracias para la Madre de Jesucristo por cuidarle la vida a quienes no perecieron en el terremoto, abundaron.
Muchos pobladores de los departamentos hicieron esfuerzos significativos para abrir las puertas de sus hogares a los devotos de la Virgen Concepción de María, a quienes ofrecieron regalías tras el tradicional canto virginal.
MASAYAS AGRADECEN A LA VIRGEN POR NO PERECER EN TERREMOTO
Con oraciones de agradecimiento por salvarlos del terremoto el seis de julio, disparos de petardos y tiquitraques, los masayas iniciaron ayer la tradicional Gritería en honor a la Inmaculada Concepción de María, que contó aquí con más de dos mil altares.
Los habitantes del Barrio Monimbó manifiestan fervor mariano. En esa localidad es una tradición organizada la Purísima en la que participaron unidas las autoridades civiles y militares para proteger a la población en sus tradicionales fiestas.
Doña Elba del Socorro Martínez, de 45 años y habitante de Monimbó, Masaya, dice que las fiestas de La Gritería la comenzó a las 4 de la tarde y que es una tradición de antaño que sus ancestros se la heredaron a su familia.
CRISIS NO DETIENE FERVOR MARIANO EN CORINTO
Las actividades religiosas que tradicionalmente se celebran en todo el país en honor a la Purísima Concepción de María se realizaron en Corinto con el característico fervor religioso, aunque se ha observado poco movimiento en la compra de productos como golosinas, según vendedores del mercado y establecimiento.
Los vendedores de pólvora manifiestan que sus ventas se han reducido en comparación al año anterior, explicó don José Rocha, quien todos los años se dedica a esta actividad.
La Policía Nacional por su parte en conjunto con la Dirección de Bomberos continúan ejerciendo control en las ventas de pólvora y dando a conocer recomendaciones sobre el peligro en los juegos pirotécnicos, por el alto grado de peligrosidad en el Puerto por las características de estar rodeados de tanques con productos volátiles.
POCAS PURÍSIMAS EN NUEVA GUINEA
Cada año que se avecina el uso masivo de pólvora, abundancia de gofio, caña y limones en Nueva Guinea son pocos los hogares donde celebran la Purísima Concepción de María, la razón: la crisis económica que limita las posibilidades de los pobladores de esta localidad de celebrar con ofrendas a la Virgen.
Las dificultades financieras aquí se reflejan en que en el mercado aunque se mantiene abarrotado de artículos navideños, los clientes son minoritarios, dijo la comerciante Maritza Escobar.
TRADICIÓN FAMILIAR EN JINOTEGA
Después de más de 100 años motivados por la tradición, promesas y romerías, en el pueblo de Jinotega no disminuye el fervor religioso reflejado en la celebración de la Purísima Concepción de María, con la acostumbrada Gritería y la repartición de ayote con miel, gofios y la tradicional agua loja (chicha de maíz).
Cada año las familias se lucen en la compostura o arreglos de los altares, tal es el caso de la señora Dolores Solís de Rodríguez de 87 años, quien desde hace 50 celebra la a Santísima Madre de Dios en compañía de sus siete hijos de los cuales dos de ellos ya perecieron.
Otra familia que ha mantenido la tradición son los hijos de quien en vida fuera la señora Tomasa Picado quien en vida cumplió con sus promesas, tradición que sus hijos siguen hasta la fecha.
PURÍSIMAS EN RIVAS
El ruido estruendoso de la pólvora como señal de celebración de la popular Gritería, comenzó su actividad desde tempranas horas en Rivas. Por la tarde por ser día feriado la mayoría de los hogares e instituciones, se disponían a realizar la Gritería.
En horas de la noche la típica celebración del siete de diciembre se cerraría con la Gritería popular, sin previa invitación, que se realiza en la mayoría de barrios de todo el municipio.
Por la noche luego de la carroza, cienes de niños acompañados de sus padres o algún pariente recorren los altares rivenses, con su saquito en mano.
(Leopoldo Arias, Ramón Cruz, Jerónimo Duarte, Silvia González, Noelia Sánchez)