Carol Munguía – [email protected]
CHINANDEGA.- Unas seis mil personas asistieron este año a la Lavada de la Plata, una de las fiestas religiosas más importantes del país que aglutinó a centenares de peregrinos de diversos puntos de la geografía local.
A la celebración eucarística concelebrada presidida por el Obispo de la Diócesis de Occidente, Monseñor Bosco María Vivas Robelo, coincidió con la visita que todos los años realiza a ese legendario templo el Presidente Arnoldo Alemán Lacayo, quien leyó la primera lectura de la misa.
“Antes de comenzar el nuevo siglo, los fieles debemos lavar el alma, purificarla e imitar a la madre del Creador, dijo el Obispo Vivas Robelo, quien momentos después bajó de su pedestal a la Virgen de Concepción del Trono, Patrona de Nicaragua, imagen que quedó expuesta todo el día y la noche, a la cantidad de feligreses que le visitaron ayer.
EMOCION DURANTE OFICIO RELIGIOSO
Hubo momentos de mucha emoción entre los presentes que vitoreaban y agitaban pañuelos blancos, un acostumbrado saludo de los fieles a la milagrosa y legendaria imagen.
Una anciana de Masaya, identificada como Norma Torres y un niño originario de El Viejo con problemas de salud, pidieron al Presidente Alemán ayuda para conseguir una silla de ruedas y realizarse exámenes especiales, respectivamente. La respuesta del mandatario nicaragüense fue positiva para ambos casos.