- Joaquín Avendaño recibió un amplio respaldo de la batería del Estelí para vencer 14-2 al San Fernando
Pablo Fletes [email protected]
Luego de haber sido blanqueados el martes en Masaya, el Estelí brindó una descomunal presentación ofensiva ayer en su parque Rufo Marín, donde con una rayería de 12 imparables lograron un contundente triunfo de 14 carreras por 2 sobre el San Fernando.
Los norteños lograron este triunfo aplastante amparados en un productivo cuarto episodio frente al pitcheo de los masayas, que se vino a pique en medio de un caos tenebroso para el mentor Julio Sánchez.
Hasta el cierre de esa cuarta entrada, norteños y masayas se encontraban sin carreras debido al interesante duelo de los abridores Joaquín Avendaño y Cornell Wells.
Pero repentinamente, Wells fue bateado con una facilidad increíble cuando le anotaron seis carreras, antes de la aparición del relevista Jaime Ramírez que apareció en la colina nada más para aceptar dos carreras y regalar dos boletos.
Juan Carlos Solórzono no tuvo mejor suerte, porque de cinco bateadores que enfrentó cuatro le batearon imparables, destacando un doble remolcador del estadounidense Víctor Chambers y un sencillo empujador de otras dos de Oswaldo Cruz que mandó a las duchas al relevista.
Roberto Peña sacó el último outs de esa entrada, pero la diferencia de 11-0 ya lucía lapidaria pese a que todavía no se jugaba la mitad del encuentro.
Incluso, los norteños todavía mostraron más pólvora en el quinto cuando volvieron a la carga con otras tres carreras frente a Peña, para completar su destacada actuación frente a un San Fernando que batea mucho, pero su staff de lanzadores luce enclenque cuando no está en el montículo Cairo Murillo.
Las Fieras lograron sus carreras del honor en el sexto por un elevado de sacrificio del dominicano Raúl Hernández y una más en el noveno aprovechando un doble de Freddy Chévez un error del intermedista esteliano Oswaldo Cruz.
Joaquín Avendaño lanzó seis episodios sin muchas alteraciones frente al bateo de las Fieras para apuntarse la decisión favorable, antes de la aparición de los relevistas Róger Avendaño y Enrique Mondragón, que aceptó la segunda y última carrera de los masayas en el inicio del noveno.